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Yo le hubiera hecho el pare

Yo le hubiera hecho el pare

©Vitamina M

Todos hemos sido testigos de varios mensajes “subidos de tono” entre el congresista Yonhy Lescano y una periodista que ha preferido guardar el anonimato. Si a mí me llegara un mensaje como alguno de los que leí, le hubiera hecho el pare a este sujeto inmediatamente, le hubiera dicho de todo y lo hubiera denunciado. 

 

Eso es lo que yo hubiera hecho, pero lo que yo haga, haya hecho o hubiera hecho no me da derecho a juzgar lo que hizo, hace o hará una mujer en la misma situación. No voy a hablar sobre el caso en sí, porque es muy difícil formarse un juicio sobre una escenario que no conocemos bien: no sabemos si había o hubo una relación previa, no sabemos quién es una de las personas implicadas y no conocemos la conversación completa, sino fragmentos que podrían (aunque lo dudo) haberse sacado de contexto. Lo que sí quiero es analizar los argumentos que algunas personas han soltado para cuestionar, criticar o dudar de la supuesta víctima (digo “supuesta” en el término legal, no porque no creo que lo sea.)

 

Pero, no era una niña…

¿¿¿Y??? ¿Solo cuando los mensajes insistentes son a una niña se considera acoso? Ni la ley ni la lógica nos dicen eso. Eyvi Ágreda, a quien nunca debemos olvidar, tenía 22 años y un acosador que acabó con su vida. Juliana Oxenford es una periodista de 40 años que en varias ocasiones denunció a un hombre que la seguía. El acoso no distingue edad. El propio Lescano ha declarado: “¿acoso sexual a alguien de más de 40 años?” Como si una mujer, por su edad, no fuera “digna” de ser perseguida. Un absurdo por donde se vea.

 

¿Por qué no da la cara?

Porque no le da la gana. Punto. ¿Se acuerdan de Lana Campos? La aeromoza que sufrió de tocamientos indebidos por parte del congresista Mamani (lindo nuestro congreso) se atrevió a denunciar y fue citada y maltratada en el propio congreso. Ya es bastante para las víctimas tener que enfrentarse al sistema judicial y a su agresor como para, además, tener que dar la cara al público solo para satisfacer el morbo social. Si le da la cara al juez y al fiscal, eso debería ser suficiente para todos.

 

¿Por qué no le hizo el pare?

Las mujeres hemos crecido con el mensaje de que debemos caer bien y ser complacientes. Nos enseñan a no alzar la voz y, cuando lo hacemos, nos tildan de locas, histéricas, machonas -tienen que ver este comercial de Nike. Adicional a eso, se debe entender que hay situaciones que no todos conocemos y no podemos entender. Es mucho más fácil “hacerle el pare” al faltoso que te dice algo en la calle que a tu profesor cuando te hace un comentario sexista en medio de la clase. Es más fácil bloquear a un desconocido que se te insinúa por Facebook que hacerlo con tu jefe en el trabajo. No conozco a detalle la dinámica entre la prensa y los congresistas, pero hay una jerarquía clarísima: una periodista tiene que llegar a la redacción con primicias que tiene el congresista, no le conviene pelearse con él, necesita entablar una amistad para asegurar su trabajo. Que nos parezca bien o no, es otro tema, pero tratemos de imaginar la situación antes de saltar tan rápido a preguntar por qué no lo bloqueó y ya. “¿Por qué le escribe a medianoche?” “Yo nunca le escribiría a un compañero de trabajo a esa hora…” ¡¡¡Porque trabajas en una oficina viendo la contabilidad!!! Alguien que trabaja en un periódico tiene un horario distinto, necesita información mientras cierra una edición, le piden datos a esa hora, etc. No digo que sea imposible que esta persona haya tenido otras intenciones, pero tratemos de no compararnos con alguien que no tiene por qué pensar, expresarse ni tener los mismos hábitos que nosotros.

Si denunciamos, que por qué no lo hicimos antes, si lo hacemos a tiempo, más vale que tengamos pruebas, si las tenemos, por qué no damos la cara, si damos la cara, algo habremos hecho, pues, un hombre no se te manda así porque sí… Dejemos de ponernos cabe entre nosotras, de cuestionarnos sin saber, de criticar sin entender. Cuando lo hacemos, el mensaje que le mandamos a las víctimas que están calladas, es que deben seguir calladas y eso es exactamente lo que debemos evitar.

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