,

Voces del feminismo: del Renacimiento a la Ilustración

Voces del feminismo: del Renacimiento a la Ilustración

A pesar de que el término “feminismo” recién fue acuñado en 1872 por el hijo de Alexandre Dumas, la búsqueda por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres empezó siglos atrás. ¿Ya conoces a las precursoras del feminismo durante los siglos XV a XIX?

Voces aisladas del Renacimiento

En el pasado, la separación de la esfera pública y la esfera privada marcaba gran parte de los roles asignados a hombres y mujeres. Mientras la esfera pública, dominada por hombres, representaba una vida ciudadana y política; la esfera privada estaba reservada para las mujeres, quienes tenían asignados ciertos roles, como el de ser madre y esposa.

Luego de que Roman de la Rose, una obra escrita en dos tiempos por Guillaume de Lorris y Jean de Meun, fuera publicada con pasajes misóginos aludiendo a las escasas capacidades intelectuales de las mujeres, la filosofa italiana Christine de Pisan publicó La ciudad de las damas (1405).

Esta respuesta la situó como una de las precursoras del feminismo. En su libro, la poeta y filosofa expresa su deseo porque las mujeres tengan acceso a la educación y nombra a múltiples mujeres ilustres a lo largo de la historia, argumentando que poseen grandes capacidades.

Otra humanista que escribió sobre la condición de la mujer fue Laura Cereta. En las cartas que le envió a distintos intelectuales, la veneciana denunció la condición de vida de las mujeres de su generación y, como su antecesora, solicitó el acceso a la educación.

Finalmente, está la veneciana Moderata Fonte, quien escribió Il merito delle donne (1592), obra que describe el diálogo de un grupo de mujeres (de distintos estratos sociales) sobre el matrimonio y las costumbres de la época. Su obra fue escrita como respuesta al libro Defectos mujeriles de Giuseppe Passi.

Feminismo durante la Ilustración

La Ilustración, que tuvo lugar durante los siglos XVIII y XIX, dio lugar a grandes cambios culturales y sociales como la Revolución Francesa (1789). Durante este movimiento, notables escritores y filósofos propusieron cambios sociales. Sin embargo, muchos de ellos seguían descuidando la condición de la mujer.

Luego de la proclamación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), quedó claro que la condición de la mujer no era tomada en consideración en este nuevo orden social. Fue así como Olympe de Gouges escribió, tan solo dos años más tarde, la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.

En concordancia con el espíritu revolucionario, la escritora pedía la igualdad de derechos civiles y políticos para ambos géneros, junto a la legalización del divorcio, la eliminación del matrimonio religioso y el reconocimiento de hijos nacidos fuera del matrimonio.

Por otro lado, en Inglaterra, Mary Wollstonecraft escribió Vindicación de los derechos de la mujer (1792), considerada una de las primeras obras filosóficas feministas. Como sus antecesoras, defiende el derecho a la educación y expresa la importancia del rol de las mujeres en la sociedad, señalando que ellas son las principales educadoras. También expresa que las mujeres merecen tener los mismos derechos que los hombres.

Un largo camino

La lucha por los derechos de las mujeres no es algo nuevo. Ni lo es el feminismo. Ambos han existido por lo menos hace un par de siglos atrás, puesto que la necesidad de ofrecer las mismas oportunidades a las mujeres que a los hombres no se puede separar del desarrollo de la humanidad.

No solo el hombre debe progresar y educarse. Si no se le permite a la mujer hacerlo, y no se toma en cuenta su importancia dentro de la sociedad, este progreso no será real.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *