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Valeria Cavani: "Hay que motivar a la gente a ir a terapia"

Valeria Cavani: "Hay que motivar a la gente a ir a terapia"

A través de @sanaconvaleriana, Valeria Cavani comparte su proceso terapéutico como sobreviviente de un trauma complejo. ¿Su misión? Inspirar a las personas a pedir ayuda y generar conciencia sobre el impacto de las relaciones tóxicas en la salud mental de las mujeres.

Fotografías: Dennis Santa Cruz

La primera vez que encontré un texto de Valeria fue el año pasado: se había viralizado en Facebook un post en el que ella hacía una comparación entre dos fotografías. En una salía súper glamorosa y totalmente sonriente; y en la otra se visualizaban las autolesiones de su cuerpo.

Para Valeria, la fotografía en la que aparece con una sonrisa de oreja a oreja es, justamente, la imagen de uno de los momentos más sombríos de su vida. “Cada día era una lucha para no matarme”, escribió en aquel post.

Justamente, en su blog, @sanaconvaleriana, busca sacar a la luz lo que es padecer una enfermedad de salud mental: un proceso que se vive en silencio y que muy pocas personas deciden compartir con el mundo.

Tienes TEPT-C (Trastorno de Estrés Postraumático Complejo​). ¿Cómo descubriste tu diagnóstico?

El proceso ha sido bastante largo. A los 18 años me diagnosticaron trastorno límite de la personalidad (TLP), y me di cuenta que no compartía muchos de sus síntomas. Algunos de mis síntomas eran más exacerbados, como las autolesiones. Recién a los 20 años, me diagnosticaron TEPT y después de 6 meses me diagnosticaron TEPT-C.

¿Cuál es la diferencia entre el TEPT y el TEPT-C?

El TEPT-C se desencadena tras sufrir uno o varios traumas durante un periodo prolongado de tiempo.

Valeria Cavani se encuentra escribiendo un libro autobiográfico con su historia.

En tu caso, ¿qué desencadenó el TEPT-C?

A los 16 años, inicié una relación tóxica que duró tres años. Después de tres meses, la relación se volvió muy violenta: hubo violencia física, psicológica y abuso sexual reiterado. Antes de estar en esa relación, yo ya tenía ansiedad y depresión, pero había dejado de lesionarme. A raíz de toda la violencia que viví en esos tres años, volví a autolesionarme.

¿Quién te diagnostico TEPT-C?                           

Me diagnosticaron dos psiquiatras y dos psicólogos. Recién a inicios de 2018, mi psicólogo me dijo que sospechaba que yo tenía algo más que TLP. La verdad me costó mucho creer que había pasado por un episodio de violencia. Hasta ahora hay días en los que creo que nada pasó. Es como una defensa de mi cerebro.

Cuando mi psicólogo me dijo que tenía TEPT, empecé una terapia de larga exposición, en la que debes enumerar todos tus episodios de trauma. Seis meses después, mi psicólogo me diagnosticó TEPT-C. A raíz de eso, me dijeron que las crisis que tengo son por el trauma que viví.

Actualmente, ¿cuántas terapias realizas pata mantenerte estable?

Llevo tres terapias a la semana: terapia individual dialéctica conductual, terapia de grupos dialéctica conductual y terapia de larga exposición. La meditación también me salvó la vida. Mi cerebro estaba en el pasado. El mindfulness me ha ayudado a centrarme en el aquí y el ahora, específicamente el mindfulness de las emociones, que ayuda a ubicar las emociones en el cuerpo para aprender a sostenerlas. Es difícil sostener el dolor, pero todo pasa.

La relación tóxica que viviste duró tres años. ¿Qué te ayudó a cerrar ese episodio?

Antes de terminar la relación, me hice amiga de un chico que me ayudó muchísimo. Él sabía que mi ex me pegaba y conocía todos mis problemas. Él me consiguió la terapia dialéctica conductual y me acompañó al centro. Allí conocí a mi psicólogo, con el que llevo mi terapia hasta el día de hoy.

En ese tiempo no tenía el apoyo de mi familia, vivía sola y estaba totalmente aislada de los demás porque mi ex no me permitía hablar con nadie. Mi amigo me ayudó muchísimo. Ahora que miro atrás ni siquiera sé cómo terminé la relación. Fue muy fuerte.

¿En qué momento decides compartir tu historia en redes sociales? 

En la época en la que terminé la relación, se había popularizado una cadena que decía “si estás deprimido, ven conmigo a hacer mandalas”. A mí me dio mucha cólera. Hay que motivar a la gente a ir a terapia y no a hacer mandalas.

Justo en ese tiempo había tenido mi segundo intento de suicidio, y escribí en Facebook “están rotando esta cadenita, pero las personas con problemas realmente necesitan ir a terapia”. Literalmente, vomité todo lo que había callado por tanto tiempo. Poco a poco, me empezaron a escribir y a seguir más personas en Facebook que habían pasado por momentos similares.

Fotografía: Instagram @sanaconvaleriana

¿En qué momento decides publicar las fotografías de tus autolesiones?

Empecé a publicar fotografías con mis lesiones porque me llegaba todo y estaba bajo los efectos del Clonazepam, pero eso no estuvo del todo bien. Las autolesiones frescas pueden ser gatillantes para algunas personas. Ahora muestro son cicatrices y no autolesiones. Mis cicatrices son de hace tres años y ya son parte de mi cuerpo. Al inicio, no era muy consciente de la situación. Había callado por tanto tiempo y estaba descontrolada.

¿Cómo surge tu blog?

Varias personas me decían “créate un blog”, pero tenía miedo de que me juzguen y no quería que mi historia se volviera un circo. Hablé con mi psicólogo antes de crear el blog. Me di cuenta que no quería ser “la chica que se corta”, sino florecer a raíz de todo mi sufrimiento.

En mi blog no pongo cosas que me hacen sentir dolor, sino qué es lo que he aprendido a lo largo de este camino. No está mal llorar, pero no hay que fomentar la morbosidad con el dolor de los demás o el de nosotros mismos.

¿Qué sueles decirle a la gente que llega a tu perfil con problemas muy graves?

Lo primero que hago cuando alguien me cuenta algo, es agradecerles por escribirme. Sé lo difícil que es pedir ayuda y más difícil aún escribirle a alguien que no conoces. También me escriben muchas chicas que están en relaciones violentas. Lo que siempre les digo: busquen un vínculo cercano y cuéntenle todo lo que están viviendo. También les digo que vayan a terapia y les paso mis recomendaciones.

¿Cómo sostienes económicamente las terapias que estás llevando?

¡Estoy becada! Para mis primeras sesiones, dejaba de comer por una semana para poder pagarlas; o mi papá me ayudaba esporádicamente. Mi psicólogo se dio cuenta que realmente necesitaba ayuda, habló con los del centro y me dieron una beca. Luego él se mudó de centro y habló con su nuevo trabajo para que también me ayudaran. He tenido suerte. No falto nunca a mis terapias. 

¿Qué te gustaría lograr con tu blog? 

Mi meta es que a raíz del blog salga un libro sobre la historia de mi trauma. No se habla de eso. A veces ni las mujeres nos damos cuenta de que estamos en una relación violenta. Mi libro es autobiográfico y habla de cómo sobreviví al abuso y cómo empecé a vivir de nuevo. ¡Escribo 5 horas al día todos los días! Estoy muy orgullosa de mí.

*Esta entrevista forma parte de “Visibilidad”, un proyecto que busca sacar a la luz testimonios de mujeres que han batallado con enfermedades de salud mental.

3 Responses
  1. … “Es difícil sostener el dolor, pero todo pasa”.. Te admiro muchísimo Val.

  2. Solté lágrimas porque mi mente paseo por todos mis recuerdos tormentosos y me doy cuenta que necesito ir a terapia pero sobretodo que debo dejar de callar y hablar de esto con los míos.

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