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Tengo ansiedad, por Giulia Albertini

Tengo ansiedad, por Giulia Albertini

 

¿Qué significa la ansiedad?

No, no hablo de cuando vas a entrar a un examen o a hablar en público y estás nerviosa. Me refiero a esa sensación difícil de explicar… Como cuando te sientes atrapada, te falta el aire, te tiemblan las manos, estás sudando y a la vez tienes frío, estás desconectada -y que muchos confunden con una condición física. Qué loco el poder de la mente, ¿no?

Si alguna vez te has sentido en una situación así y has tenido que salir a tomar aire hasta que pase, no te preocupes, no eres la única que ha pasado por esto. De hecho, más de 250 millones de mujeres en el mundo, y yo, estamos contigo.

Yo le puse nombre a lo que sentía hace más de cinco años -cuando me pasaba casi todos los días y me sentía fuera de control. En primer lugar, saber que tenía un nombre y no ponía en peligro mi vida me dio tranquilidad, pero después vinieron algunas preguntas: “¿Cómo la elimino? ¿Qué tengo que hacer?”.

La primera respuesta real es: soy una persona con tendencia ansiosa y me va a pasar de vez en cuando. Lo que se debe de hacer no es eliminarla, es saber manejarla a tu favor y disminuir la probabilidad de pasar nuevamente por esa sensación incómoda. Tal como dice mi profesora de yoga y experta en este tema, Jessica Vega: “En un cuerpo relajado, la ansiedad no tiene cómo entrar.”

Entonces, ¿cómo hago para relajarme si soy, genuinamente, ansiosa?

En estos más de cinco años he pasado por muchos altibajos… Todo empezó con una etapa de vergüenza por sentirme así, a una mejora al tomar pastillas y finalmente regresé a la ansiedad inicial. ¿Porqué caí? Porque para ser honesta hasta ese momento no hice ningún cambio en mi vida. Todo lo que he pasado en estos años, y los últimos cambios que he hecho en mi vida este año, me han motivado a compartir mi experiencia, y desde ella, hablarle a mi yo de hace 5 años. Así que, acá va:

 

1. Racionaliza y acepta

No es tan malo como crees. Cada vez que te vas a subir a un avión, días antes ya estás poniendo en alerta máxima a tu cuerpo y estresándolo. ¿Para qué? Lo más probable es que no pase nada. En el momento, casi imposible, que el piloto diga “brace for impact” ahí estas autorizada a hacer el escándalo que quieras pero antes, ¿PARA QUÉ?

No rumees, no magnifiques, solo racionaliza y acepta. Si llega la ansiedad, que llegue, escúchala porque algo quiere decirte, y así como llegó, luego se irá.

 

2. La manera en que comes SÍ importa

Yo sé que no crees en esto, pero ya lo comprobé y te aseguro que es verdad. La manera en que nos alimentamos influye en los nutrientes que recibimos donde se forman los neurotransmisores. Esto quiere decir que el cerebro y nuestro intestino están conectados. De hecho, están tan conectados que resulta que tienes una inflamación intestinal llamada cándida que en parte era causante y potenciadora de tu ansiedad. ¿Qué tan alucinante es ver como todo tiene relación?

Yo sé que piensas que es imposible comer rico y sano a la vez, pero es completamente falso. Antes de asumir algo es mejor darle el beneficio de la duda.

La primera vez que comas en un restaurante saludable te vas a sorprender con dos cosas:

  1. ¡Es muy rico!
  2. Te puedes sentir bien después de una comida, no hinchada y pesada como te sientes normalmente.

Luego de solo un mes con una alimentación completamente sana y eliminando comidas que jamás pensaste dejar, te sentirás como nueva. Sentirás como todo a tu alrededor se vuelve más tranquilo y cuánto disfrutas de cosas que antes pasaban desapercibidas. Sentirás más compromiso que nunca con estar bien. Y sí, todo eso cambiando tu alimentación.

 

3. Dedícate a ti misma

Cuando te la pasas preocupada por el pasado, el futuro y por los demás, te olvidas de preocuparte por lo más importante: por ti y tu bienestar.

Date un tiempo para ti misma y dedícalo a actividades que sepas que te hacen y harán bien. No solo te sentirás feliz de darte ese espacio, pero también contribuirás a reducir la ansiedad.

Un día te entrará la curiosidad de saber más sobre el yoga. Sí, a ti, que ahorita te parece que es una moda sin sentido. Te dará curiosidad saber porqué tanta gente lo hace y así descubrirás un taller de yoga y meditación para la ansiedad. Es lejos de tu casa, pero te llama la atención. Irás a la primera clase y cambiará completamente tu forma de ver las cosas. Te darás cuenta de que la misma sensación que consigues con tu Clonazepam, tu cuerpo es completamente capaz de conseguirla sin el, y te sentirás increíble. Nunca escucharás una frase más acertada que: “Yoga o Clonazepam”, ¡elige yoga!

 

4. Muévete

Cada vez que tengas la oportunidad, haz ejercicio, y no me refiero a ir al gimnasio necesariamente, sino a moverte. Elige las escaleras sobre el ascensor, elige caminar si tu punto final es cerca.

Construye de a pocos una persona que esté en movimiento. ¿Por qué? Porque el movimiento no solo ayudará a tu digestión, sino que liberará endorfinas (no te hagas la que te sobran porque sabemos que no).

 

5. Respira

¡Qué rico y fácil es meditar!

Yo sé, meditar ahorita te suena a algo que hace solo un monje y que es completamente lejano a tu realidad. Eso es completamente falso. Meditar se trata de respirar, de activar el sistema nervioso parasimpático que has tenido tan dormido por estar siempre alerta. Leerás sobre esto. Tú que no lees NADA, leerás. Y leerás porque descubrirás que meditar no es fantasioso, y está sustentado científicamente.

Esta será una de tus más poderosas herramientas y lo mejor de todo es que es propia.

 

Me hace feliz que cada vez más personas hablen sobre su ansiedad y que ya no sea un tema tabú… ¡que  nunca debió ser! Así que este es mi granito de arena para la causa.

Si yo pude hacer estos cambios, te aseguro que tú también puedes.

 

Por Giulia Albertini

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