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¿Te estás sentando bien en el baño?

¿Te estás sentando bien en el baño?

 

Algo tan simple como la posición en la que te sientas en el trono puede ser uno de los motivos del estreñimiento, la dificultad y la fuerza que usas para hacer deposiciones, o la cantidad de tiempo que pasas intentándolo.

La posición correcta es la que usaban nuestros ancestros: en cuclillas. Me queda claro que nadie va a hacer un hueco en el piso del baño, pero lo que sí podemos hacer es utilizar un banquito sobre el cual se apoyan los pies para simular la misma postura. En otros países existe el “Squatty Potty”, banquitos para que las rodillas estén sobre el nivel de las caderas, pero la verdad es que cualquier banco chato podría funcionar, tienes que encontrar uno que funcione con tu tamaño.

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Hay un músculo que envuelve el recto como un anillo, el esfínter, y cuando estás sentado ese anillo queda templado y forma una curva en el intestino, si en esta posición pujamos haciendo demasiado esfuerzo se inflama y a la larga genera enfermedades como la hemorroides. Por el contrario cuando estás en cuclillas o con las rodillas sobre el nivel de las caderas este músculo se relaja y el intestino queda totalmente recto y libre de presión, lo que hace que la evacuación sea más sencilla y sin molestias. Los países en donde esta costumbre se ha seguido practicando tienen una menor incidencia de cáncer de colón, estreñimiento, hemorroides, divertículos y demás problemas colorrectales.

 

 

 

“La posición correcta es la que usaban nuestros ancestros: en cuclillas.”

 

Después de varias investigaciones y demostrar sus beneficios, este simple hábito se está convirtiendo en uno de los principales métodos para prevenir dichas enfermedades.

Aparte de los métodos para ir al baño, los alimentos con fibra que promueven el transito intestinal, tomar aproximadamente de 2 a 3 litros de agua pura al día, y hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día, queda un último hábito muy importante: no te aguantes. Sí, anda al baño cuando te den ganas, aunque no estés en tu casa.

Rompamos con esa barrera mental de pensar que uno solo puede ir al baño cuando se siente cómodo y seguro. Definitivamente es incómodo ir a un baño tipo cubículo y que tiene un alto tráfico de gente, pero afrontémoslo: todos los seres humanos cagan, no hay nada en eso que te deba dar roche o te deba hacer sentir intimidada o indecente. Una vez superado este “trauma”, estoy segura que a más de una le mejorará el sistema digestivo y estará menos estreñida.

Si te pasas todo el día en el trabajo, en la universidad, o en la calle tienes que aprender a sobrevivir a tu realidad y adaptarte a ella, identificando cuáles son los baños más limpios que tienes cerca. Lo más probable es que, el día que tu digestión funcione ordenadamente, tu reloj interno genere un horario específico diario para ir al baño, así que va a ser fácil organizarte.

 

 

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