,

Seis baby steps hacia una vida sana

Seis baby steps hacia una vida sana

 

Estamos viviendo un momento muy importante en la alimentación y la salud. Cada vez tenemos más estudios que avalan las propiedades de los alimentos y su capacidad para prevenir y tratar enfermedades, pero hay tanta información que a veces puede llegar a ser confusa, por lo cual es importante estar al día para poder identificar la información certera.

No pensemos en ser perfectos, ni en tener la dieta más sana del mundo o en ponerle un nombre a nuestro estilo de vida, prioriza en los nuevos hábitos que puedes adquirir sin pensar tanto en los que debes eliminar.

Somos lo que comemos, pero no solo eso, también somos lo que pensamos, lo que decimos, lo que sentimos, somos el ejercicio que hacemos y las relaciones que tenemos, entre otros. Y sí, la clave está en el equilibrio, en quedarte en el centro sin irte a ningún extremo. ¿Qué es realmente el equilibrio? Creería que no existe un equilibrio absoluto… es algo muy personal; para eso tienes que conocerte y saber cuáles son tus puntos fuertes y cuáles los débiles -siendo realista-, qué alimentos me nutren, cuáles disfruto, cuáles me hacen bien y cuáles son mis objetivos. En el medio de todas esas respuestas, teniendo un poco de todo, pero no demasiado de alguno, está tu equilibrio.

Qué debemos hacer para seguir una vida sana hoy y así acercarnos al equilibrio:

     1. Elimina azúcar y edulcorantes:

Mencioné anteriormente que el equilibrio se trata de adoptar buenos hábitos sin enfocarnos solamente en lo que debemos eliminar, pero en el caso del azúcar es importante disminuir su consumo al máximo. No lo reemplaces por edulcorantes artificiales ni naturales, simplemente acostúmbrate a endulzar menos. Una forma fácil de eliminar calorías y azúcar de la dieta es dejando de beber refrescos azucarados… ¡Toma agua pura!

     2. Cambia de perspectiva:

Que tu motivación en mejorar la salud no sean sólo los cambios físicos. Cambia primero por dentro… Antes de hacer una dieta hazte un chequeo médico, revisa cómo están tus niveles de colesterol, glucosa, insulina, hormonas, etc., y haz los cambios que sean necesarios para normalizar todos los resultados. Con los indicadores normales y un cuerpo sano será más fácil bajar de peso o lograr otros objetivos físicos.

     3. Hacer los cambios de forma gradual:

No busques cambiar de la noche a la mañana porque así es muy fácil frustrase. Traza metas cortas y objetivos realistas. Cuando un cambio es lento y cuesta adaptarse es más probable que dure toda la vida. A veces hacemos cambios de forma muy violenta y al poco tiempo lo dejamos; sí un día te sales de “las reglas” no importa, eso también es parte del cambio: saber tolerar días fuera de la rutina y poder volver a ella con facilidad.

     4. Planea tu día:

Es muy importante que te organices y planees tus días, así no te da hambre repentinamente sin nada a la mano para comer. Llevar contigo un snack para la media mañana o media tarde ayuda a no caer en la tentación de estar comprando cosas al paso. Mantener un orden y horario en las comidas favorece muchísimo la salud por que acostumbras a tu cuerpo a recibir energía en momentos específicos, lo que ayuda a mantener la glucosa más estable y no llegar con demasiada hambre a las comidas principales.

     5. Lee etiquetas:

Mientras comas menos alimentos con etiquetas mejor, reduce la cantidad de alimentos y líquidos industrializados que consumes. Una de las partes más fáciles e importantes por hacer es leer la lista de ingredientes que siempre figuran de mayor a menor cantidad, esta es una forma fácil de saber de qué está compuesto lo que consumimos. Por ejemplo las hojuelas de avena no deberían tener nada más que avena en sus ingredientes, sin embargo, muchas veces también contienen azúcar o edulcorantes. Es importante tener especial cuidado con todas las etiquetas que pretenden propiedades saludables como “gluten free”, “light”, “alto en fibra”, “alto en proteínas”, entre otros. Muchas veces la industria quiere que su producto parezca lo más saludable posible sin necesariamente serlo. Adoptando la costumbre de leer las etiquetas, ¡va a ser más difícil que te engañen!

Un TIP: si encuentran azúcar entre los primeros 3 o 4 ingredientes, o se menciona más de una vez en la lista, definitivamente es un producto que deben evitar.

     6. Come alimentos sanos que te gusten:

Último, pero no menos importante, tienes que elegir alimentos que disfrutes comer. No te martirices comiendo algo que no te gusta solo por aprovechar sus beneficios, no existe ningún alimento que sea imprescindible en la dieta. Siempre van a existir varias fuentes para un mismo nutriente. Esto también se aplica al deporte: practica el que más te guste y a la hora que más te convenga.

Más importante que cambiar es disfrutar el camino al cambio, sólo así este durará para siempre.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *