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Productos sanitarios, ¿lujo o necesidad?

Productos sanitarios, ¿lujo o necesidad?

 

En Lima, los paquetes de toallas higiénicas pueden costar entre S/. 3 y S/. 7; los tampones son un poco más caros, costando entre S/. 8 y S/. 21 [1]. Obviamente el precio depende de la cantidad, la marca, si se trata de toallas higiénicas nocturnas o diarias, y de tampones con o sin aplicador. Pero en promedio estamos hablando de un costo de 30 céntimos por toalla higiénica, y de 80 céntimos por tampón.

No suena mal, ¿verdad? Claro que, ante esas afirmaciones, cualquier mujer me respondería: “Ok, pero necesitamos cambiarnos varias veces al día, y la regla dura de tres a diez días, dependiendo de la mujer.”; con lo cual mensualmente los números van aumentando. En otros países, el costo de estos items es aún mayor, y en algunos casos aplican impuestos especiales. Algunas de nosotras tenemos la suerte de no preocuparnos por el precio, pero lamentablemente no es así para todas… Alrededor del mundo hay un importante porcentaje de mujeres que por su situación, no tienen acceso a este tipo de productos, lo que las obliga a acudir a métodos alternativos –y poco sanitarios.

 

Mujeres que viven en la calle…

Lo que para algunas puede parecer un producto de higiene básico, necesario y de fácil acceso; para otras mujeres es un producto de lujo. Ante esta realidad, las mujeres que residen en la calle buscan diferentes opciones para enfrentar ese periodo del mes. Efectivamente existen mujeres que compran los productos y dejan de lado su alimentación del día, pero otras recurren muchas veces a opciones más peligrosas. En algunos casos buscan baños públicos para poder limpiarse y utilizar el papel higiénico que encuentran ahí, sin embargo, esta no es siempre una opción, ya que algunos baños exigen un pago y cuando no, suele pasar que no cuentan con rollos de papel. Otra opción para ellas es utilizar viejas vestimentas o trapos como protectores higiénicos, ya que pueden lavarlos varias veces y reutilizarlos. La situación es tan extrema que también existen aquellas que enrollan periódicos viejos para utilizarlos como tampones, corriendo el riesgo de desarrollar infecciones.

Al tener pocos recursos, las mujeres también optan por utilizar las toallas higiénicas por un tiempo más prolongado de lo recomendado, exponiéndose, de nuevo, a desarrollar infecciones. Además las condiciones de vida, el frío y el hambre incrementan los dolores menstruales sin que tengan dinero para comprar medicamentos o incluso infusiones para calmar estos síntomas.

 

¿Educación o menstruación?

La semana pasada mencionamos que en ciertos países las niñas dejan de asistir al colegio a partir de la primera menstruación; esto ocurre por dos motivos. Uno, como comentamos, es cultural; el segundo es un problema de salud pública. Existen escuelas en donde aún no cuentan con baños separados, lo que hace que las niñas se ausenten de clases por sentir vergüenza de su situación. Otra razón es que en muchos colegios públicos no cuentan con acceso a agua limpia, potable y en cantidades suficientes para su higiene…, y mucho menos con una enseñanza apropiada sobre la menstruación.

 

Un caso revolucionario…

A pesar de que muchas mujeres se encuentran en esta difícil situación existen personas que están abordando el tema y buscando soluciones al problema. El caso más conocido es el de Arunachalam Muruganantham, un inventor de la ciudad de Coimbatore, en India. Arunachalam decidió enfrentar el problema que existe en torno a los productos sanitarios en la India al ver a su esposa recoger trapos para utilizarlos durante la menstruación, creando una máquina que fabrica toallas sanitarias a bajo costo. Si te interesa su historia puedes ver el documental (http://www.menstrualman.com/) o incluso la película que Bollywood hizo sobre él (https://www.youtube.com/watch?v=V4lCZg3GR9c)

 

¿Y tu, qué casos conoces?

 


[1] Precios referenciales de paquetes de 10 unidades.

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