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Nadie apoya el aborto

Nadie apoya el aborto

 

El aborto es, probablemente, uno de los temas más controversiales que hay en nuestro país. Especifico “nuestro país”, porque en otros la legalidad de esta práctica se remonta a los años 30. Cada cierto tiempo se vuelve a hablar del tema, mientras que hay largos períodos en que lo ignoramos como, si al hacerlo, los abortos dejaran de ocurrir.

Antes de hablar de los hechos quiero dejar en claro que no estoy a favor del aborto y, de hecho, creo que nadie lo está. No apoyo el aborto porque creo que es una experiencia que puede llegar a ser traumática y que se podría evitar de muchas maneras. Yo no abortaría y no le aconsejaría hacerlo a ninguna amiga, prima o hermana. Ahora que he dejado clara mi postura voy a pasar a explicar por qué, a pesar de que estoy firmemente en contra del aborto, estoy a favor de legalizarlo.

 

“Legalizar el aborto no va a solucionar el problema de raíz… Sin embargo, prohibir el aborto solo empeora el problema.”

 

1. Legalizar el aborto no incrementa el número de abortos

Este debería ser argumento suficiente para que nadie se oponga a la legalización. Sé que es difícil de creer, ya que va contra el sentido común, pero las cifras demuestran que en los países donde el aborto es ilegal no hay menos abortos, y que cuando se ha despenalizado en un lugar, el número de abortos no aumentó. En pocas palabras: cuando una mujer quiere abortar, lo hará sea legal o no. ¿Qué consecuencia sí trae la prohibición del aborto? Que las mujeres que lo quieren realizar y no cuentan con los recursos para viajar o para hacerlo en un médico calificado acudan a persona que en sus anuncios escriben ATRAZO MESTRUAL (si no pueden escribirlo bien, ¿se imaginan en qué condiciones lo practican?). Luego vienen las complicaciones, donde las mujeres corren el riesgo de contraer infecciones, quedar estériles e incluso morir. Básicamente, penalizar el aborto perjudica a quien no tiene dinero, mientras que legalizarlo les da acceso a todas las mujeres por igual a hacerlo de una forma segura. Si estamos en contra de que los abortos ocurran y sabemos que prohibirlos no genera que se reduzcan, ¿qué sentido tiene que sigamos prohibiéndolos? ¿No sería mejor dirigir nuestra energía a evitar que más mujeres queden embarazadas sin desearlo?

 

2. Abortar no es matar un bebé

He oído en varios debates referirse a “bebés” cuando se habla de este tema. Incluso he visto reportajes en los que muestran como imagen referencial a una mujer con una panza gigante. La diferencia es abismal: hasta la semana 24 de gestación el feto no es capaz de tener sensaciones consientes, por lo tanto, no experimenta dolor. No voy a profundizar en temas biológicos porque no son mi especialidad, pero en Google hay cientos de estudios que respaldan esto. Cualquiera que tuviera que elegir entre salvar a un bebe recién nacido o a un centenar de embriones congelados no dudaría en elegir al niño, porque sabemos que una vida humana es más que un óvulo fecundado. De hecho, cuando una mujer se somete a una fertilización in vitro, hay muchos embriones que no son implantados y se desechan, pero no hay nadie protestando ni llamando “asesinos” a quienes lo hacen. Aquí entra la eterna discusión de “qué nos hace humanos”. No es el corazón, porque hasta las cucarachas lo tienen, ni el alma, porque, en caso exista, no tenemos cómo demostrar en qué momento aparece. En todo caso, ese debate debería ayudarnos a delimitar hasta qué semana sería viable un aborto, no a simplemente prohibirlo.

®Valeria Meier para Vitamina M

3. La protagonista del aborto es la mujer

En casi todos los debates que encuentres sobre el tema, verás que se habla principalmente del embrión, llamado también “niño por nacer”. Sin embargo, el protagonismo de esta terrible historia debe tenerlo la mujer y debe ser ella quien tome la decisión. Imagina que mañana la vida de alguien, de cualquier persona, depende de estar conectada a tus órganos. Es la única forma de que esa persona no muera, así que debe vivir a través tuyo. ¿Alguien podría obligarte a hacer algo así? De ninguna manera. Ni siquiera donar sangre, un procedimiento que no genera ningún perjuicio contra el donante, se hace sin el consentimiento del donante, aunque haya gente muriendo todos los días porque no hay sangre suficiente. Incluso luego de morir, nadie puede obligarte a donar tus órganos: te los llevas a la tumba porque así lo decidiste. Es decir, hoy en Perú un muerto tiene más derechos sobre su cuerpo que una mujer embarazada. Una mujer no es una incubadora, es una persona que siente, piensa, sueña, tiene problemas, metas y miedos. Obligarla a tener un hijo que no desea es violar sus derechos.

 

4. La sugerencia de los “pro-vida”

Quienes se resisten a despenalizar el aborto señalan que las mujeres pueden dar a sus hijos en adopción una vez nazcan. Es decir, deben funcionar como incubadoras durante 9 meses lo quieran o no, sin importar si fueron violadas, si tienen 9 años o si por cualquier otro motivo no quieren ser madres. ¿Saben lo complicado que es un proceso de adopción en el Perú? Tal vez, en lugar de gastar energías en mantener el aborto en las sombras, deberían luchar para que adoptar un niño no demore tanto ni sea tan difícil. Paradójicamente, quienes usan este argumento suelen oponerse a que los homosexuales se casen y adopten, y tampoco son personas que tienen la adopción entre sus planes. Entonces lo que proponen es que lo den en adopción y seguro “alguien” lo adoptará…

 

Legalizar el aborto no va a solucionar el problema de raíz, principalmente porque los embarazos no deseados no son el problema original sino el resultado de este. Tenemos una de las tasas de embarazo adolescente más altas del mundo, en las últimas semanas se ha corroborado que somos un país de violadores y la brecha de género que sufrimos es abismal. Sin embargo, prohibir el aborto solo empeora el problema. Los 1000 abortos diarios que hay en el Perú (sí, 1000) van a seguir ocurriendo los prohibamos o no. Seguir tapándonos los ojos y llamando asesinas a quienes lo practican solo pone en riesgo la vida de las niñas y mujeres que no quieren ser madres por la razón que sea. Si tú, como yo, estás en contra del aborto, lo correcto es no abortar, no prohibírselo al resto de mujeres.

Cuéntanos qué piensas sobre este tema y cómo crees que se debería manejar.

3 Responses
  1. Partiendo de la primicia de que “cada mujer debe decidir qué hacer con su cuerpo pues es sola y unicamente de ella” el aborto debe ser legalizado. Es un tema controversial definitivamente por pensar que se debe defender al “bebé” y tal – que btw, mismo con la cantidad de semanas en que se “puede” o no abortar, creo que es debatible pues inclusive el costo, o agendar una cita con un doctor puede demorar y entonces que? Se pasó el tren?-.
    Yo soy en pro del aborto y de la legalización, no porque creo a ciencia cierta que practicaria uno pero por que recuerdo casos como las mujeres violadas en la guerra armada interna del Perú por ejemplo, y, sin ir tan lejos, el dia a dia de cualquier mujer en este mundo que carga con el riesgo de que una violacion acontezca. Dentro de las casas, en los colegios, iglesias y demás. En este mismo articulo se menciona que el Perú es uno de los paises con mayor taza de violadores – no es un dato que conocia y hubiera sido interesante mencionar fuentes de informacion del mismo- lo que genera, siendo asi, mayor riesgo para cualquier mujer peruana.

    Estar a favor del aborto, para mi, no significa afirmar que tendré un aborto en mi vida o que lo “recomiendo” a todo el mundo, “amiga, hermana, prima” como quien “recomienda” un restaurante, el menstrual cup o, mismo, un metodo anticonceptivo. Estar a favor es ponerse en el lugar de cualquier una de nosotras que puede haber pasado por una terrible experiencia.
    Va más allá de un minor slip teniendo una relacion sexual y “ups estoy embarazada de mi flaco” o embarazado del one night stand, por que, a diferencia de un error of judgement o una “calentura” del momento- del que cada uno tiene que hacerse responsable-, una violación es un acto forzado en el que la mujer no tiene control de lo que está pasando.

  2. Solo estoy a favor del aborto si fue el resultado de una violación, hay que interrumpirlo por que corre peligro la vida de la madre o si la vida de niño es totalmente inviable fuera del útero (malformaciones, enfermedades etc.) El principio de realidad rige mi vida y el aborto es una realidad. ¿Quién soy yo para juzgar a una persona que aborta? aunque no esté de acuerdo defenderé el derecho que todo ser humano tiene de hacer con su cuerpo lo que decida hacer. No es posible que las mujeres sin recursos sigan muriendo por abortos clandestinos en las peores condiciones, no es posible tanta indiferencia. Antes de 24 semanas de gestación, no soy médico no sé mucho al respecto habría que consultar que dicen los especialistas, podría practicarse un aborto en un centro de salud donde la mujer sea bien atendida. El estado no protege a las niñas ni adolescentes ni mujeres, no las provee de educación sexual, ni de métodos anticonceptivos con porcentajes altos de eficiencia, ni de la píldora del día siguiente, aunque en teoría cada posta debe tenerlos.
    El estado ni las autoridades quieren erradicar al machismo educando en igualdad a niños y niñas, en base al respeto y ayuda mutuos por que existen entidades que protegen lo “establecido” como las diferencias de roles, tabues de todo tipo, y fundamentalismos religiosos que no caben en un estado laico, que es o se supone es nuestro país. Hablo del machismo porque gracias a él existe la violencia de género que está matando a las mujeres peruanas, algunas terminan concibiendo producto de una violación, y varias abortan.
    He visto adolescentes atormentadas, al borde del suicidio, deprimidas y odiándose a más no poder por más terapias a las que fueron sometidas, soy madre y jamás dejaría que mi hija pase por algo similar, encima de todo el dolor, odio, sufrimiento tremendo ¿Deben pasar por una gestación que les recuerda día a día el peor momento de sus vidas? ¿Tienen que aceptar al hijo que no desean por que sino son unas desnaturalizadas? Exigiré si es posible a gritos, ya basta con la violencia de género. Las mujeres son las únicas que tienen derecho a decidir que pasa con sus cuerpos.

  3. Patricia, antes de empezar a leer tu post ya estaba rajando de ti (en términos cordiales) por decir que no estabas de acuerdo con el aborto, pero al empezar a leerlo me di cuenta de que me estaba equivocando porque expusiste muy bien tus razones para legalizar el aborto, con las cuales estoy plenamente de acuerdo. Pero al final, un corto circuito en mi cerebro ocurrió cuando al final, y de manera contradictoria, mostraste tu desaprobación al aborto. Como que dijiste que te gustaba la pizza de carne pero odiabas la carne o que te gusta el mar pero odias el agua. En fin. Saludos.

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