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[Llámale poca mujer, pero ella me levantó]

[Llámale poca mujer, pero ella me levantó]

 

Mucho se ha dicho sobre el machismo en el reggaetón, pero el tema sigue siendo un debate. La cuestión no es si las letras son o no machistas, porque sobre esto no queda ninguna duda [Mami, no es que yo te quiera decir puta, pero si tú eres puta te va a gustar]. La pregunta que muchos se hacen es si este tipo de música fomenta el machismo o si solamente es un reflejo de actitudes y pensamientos que ya existen en la sociedad. En mi opinión, la respuesta es: ambas.

 

El círculo vicioso de los medios

Un medio de comunicación, un programa de radio, un comercial de televisión o una canción tienen derecho a ser machistas. Este derecho es el de la libertad de expresión, que ha permitido que muchos utilicen este recurso para generar identificación con un público ya machista. Ellos tienen el objetivo de entretenernos o de vendernos un producto, no de educarnos. Lamentablemente, no somos capaces de separar un tema del otro.

Cuando vemos una imagen, un video, oímos un mensaje, un discurso o una canción, no podemos decirle a nuestro cerebro: por favor, no aprendas eso, es solo para divertirnos. Cuando estamos en una discoteca, por la quinta chela y cantando a todo pulmón, no cuestionamos esa letra que repetimos una y otra vez -ni siquiera si es “No vas a escaparte, no vas pa’ ni ninguna parte, no vas a revelarte conmigo o te doy tu castigo (…) Si sigues en esa actitud voy a violarte”-, pero el mensaje queda.


Una década de reggaetón

[Tú me dejastes caer, pero ella me levantó. Llámale poca mujer, pero ella me levantó]. Esta era una de mis canciones favoritas del género. Salió cuando yo solo tenía 20 años y me encantaba cantarla y bailarla, pero jamás había cuestionado su letra hasta que tuve que hacerlo para una tarea de la universidad. De más está decir lo pobre que es el contenido de la canción (típico del reggaetón) y que simplemente se repiten algunas frases una y otra vez. La canción, en resumen, le habla a una chica que dejó a un chico, diciéndole que llore porque el sujeto en cuestión ya encontró a otra. Lo resaltante es que esta nueva chica que “lo levantó” (es evidente el doble sentido) debe ser llamada “poca mujer” por este hecho. Es decir, tan simple como que una mujer que tiene sexo con un hombre que recién conoce es “poca mujer”. Esta es una vieja historia que hemos aprendido desde temprana edad, la idea no se la inventó Daddy Yankee, él simplemente la puso en una canción y nos la hizo repetir una y otra vez durante 10 años.

 

Escena de la película The Notebook intervenida. ®Vitamina M 

¿Cuál es el límite?

Es una pregunta bastante difícil. Casi todas las canciones hablan de relaciones amorosas: unas con un enfoque romántico [Te mando flores que recojo en el camino…], otras lo hacen sobre la fase de la conquista, y varias incluso tocan el tema del desamor y el despecho [Lárgate, haz de tu vida lo que quieras…].

El reggaetón se centra en la parte sexual, que en principio no tendría nada de malo, sino fuera por dos problemas básicos: la violencia y la falta de control sobre dónde suena. Lo primero es claro: repetimos como zombies frases llenas de odio y agresión hacia la mujer, una y otra vez, sin ningún tipo de cuestionamiento. Lo segundo es, en mi opinión, más grave. Estas letras suenan en el taxi, en la radio, en las fiestas y niños y niñas están expuestos, repitiendo igual que nosotros, pero con una menor capacidad para diferenciar lo que está bien y lo que no lo está. Lo que es más grave aún: hay adultos a quienes les parece divertir ver a niños cantando canciones de adultos, sin medir el daño que les causa. Cuando tenía cinco años yo cantaba Papi, papi, papi, deja de fumar, cuando me das un beso ya no puedo respirary no Pa’ las que son más zorras que los cazadores / Pa’ las mujeres que no apagan sus motores”.

Y volviendo a la pregunta inicial de cuál es el límite: creo que sobre primer punto puede haber discusión, pero cualquier lugar en el que pueda estar expuesto un niño, sin ninguna duda, debe censurar este tipo de contenido.

 

¿Por qué el reggaetón?

Son muchos los géneros que tienen mensajes misóginos, pero es el reggaetón el que ha hecho suyo el machismo como bandera y el que tiene a varias generaciones bailando y repitiendo dichos mensajes. El problema de la desigualdad de género no se va a solucionar si dejamos de oír reggaetón, evidentemente, pero debemos empezar a cuestionar y criticar el machismo en todas sus formas.

Su música es pegajosa, suena en todos lados y todo el tiempo, hasta que se vuelve inevitable saber la letra de memoria, pero es importante detenernos a pensar en lo que estamos cantando. ¿Qué mensaje machista repetiste tú hasta las 6 de la mañana y cuál es tu relación con el reggaetón?

2 Responses
  1. Está mal que me guste el reggaeton? O sea, puedo aceptar el contenido machista en una propuesta artística? O la aceptación de eso me hace machista?

    1. Hola Gabriel! Es difícil decir si está bien o mal que te guste un género musical. Como decía, creo que nadie se salva de haberlo cantado o bailado alguna vez. Solo pienso que, aunque lo escuchemos, debemos empezar a hacerlo con oídos un poco más críticos.

      Saludos!

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