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Las mujeres en el fútbol

Las mujeres en el fútbol
©Camille Defago para Vitamina M

Son pocas las profesiones donde no hay una gran desigualdad de género y el fútbol no es la excepción. Este mundial ha sacado lo mejor de los peruanos: la solidaridad, el patriotismo, la emoción y la ilusión, sin duda, nos han unido; sin embargo, también ha sacado uno de nuestros peores lados, el machismo. Son incontables los hombres que me dijeron por redes que no debía opinar sobre “un tema que no conozco”. Pareciera que ser mujer viene con una incapacidad automática para practicar este deporte y, además, para opinar sobre él. Esta desigualdad abarca diferentes aspectos: no se trata solo de las diferencias de sueldo, sino también de la exposición, el reconocimiento y los prejuicios sobre quién juega mejor.

En uno de los capítulos del libro “La Fórmula del Gol” (100% recomendado), Jaime Cordero y Hugo Ñopo nos cuentan más sobre esta evidente brecha.

 

Diferencias de sueldo

En el libro hay varios ejemplos que muestran que la desigualdad es abismal. Por ejemplo, con el sueldo de Neymar en el París Saint-Germain se puede pagar a 1693 futbolistas mujeres de las ligas de Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Suecia, Australia y México. Casi la mitad de las futbolistas que jugaban en clubes en 2017 no recibían un salario. En Brasil, país donde se esperaría que sí se puede vivir del fútbol, la remuneración para las mujeres que se dedican a este deporte está cerca al sueldo mínimo.

 

Desigualdad en otros deportes

Es famosa la imagen de Katherine Switzer, quien en 1967 se atrevió a correr una maratón cuando este deporte era exclusivo de hombres. En la foto se ve a Katherine tratando de completar la carrera mientras un juez intenta impedírselo. Las restricciones en los deportes son históricas, pero la mayoría ha ido cerrando esta brecha con el tiempo. El libro en cuestión cita un estudio de la BBC, donde se analizan 68 disciplinas, las desigualdades se han reducido en casi todas. En la gran mayoría el sueldo masculino ya es el mismo o está muy cerca del femenino, pero el fútbol no es una de ellas. Las diferencias no están solo en el dinero, sino también en el número de mujeres que se dedican al fútbol. Es lógico que, si las mujeres ganan menos y, además, es mal visto hasta ahora que elijan este deporte, su participación sea mínima: la proporción de profesionales es de mil hombres por cada mujer. Solo por poner un ejemplo, ¿recuerdas el nombre de alguna futbolista peruana profesional? ¿Y cuántos futbolistas hombres podrías mencionar de memoria?

 

En el Perú

Ya hemos visto que, en cualquier profesión, región y al margen del nivel educativo, los hombres ganan más. En el fútbol esta diferencia es mucho más marcada: ellos ganan, en promedio, 5600 soles, mientras ellas solo 867 (el 15%). De hecho, la futbolista mejor pagada en nuestro país recibe el 3% de lo que gana el mejor futbolista varón. El libro resalta, sin embargo, que nuestro país no está tan mal como otros: en Arabia Saudita recién permitió este año el ingreso de mujeres a ver un partido, mientras que en Irán todavía no podemos entrar a un estadio. Pero, claro, “mal de muchos, consuelo de tontos”.

 

Sin justificación para la desigualdad

Pueden encontrar estos y muchos otros datos en el libro citado. Lo más interesante es que desarman todos los argumentos que hay para justificar la brecha. ¿Las mujeres juegan peor? ¿A la gente no le interesa ver a las mujeres jugar? ¿Un partido femenino no es tan “vendedor”? Nada de esto es cierto y Ñopo y Cordero lo demuestran con números y estadísticas. No existen diferencias en la calidad del fútbol femenino que expliquen las enormes e injustas desigualdades.

Entonces, la respuesta está en el prejuicio solamente. “El fútbol no es un deporte para mujeres” es lo que está en la mente de la gente, aunque eso no sea cierto. Una conocida marca de retail ha aprovechado el mundial para sostener que las mujeres somos grandes hinchas, tratando de romper el estereotipo de que este es un deporte exclusivamente masculino; sin embargo, si, como yo, tratan de comprar un par de chimpunes en alguno de sus locales, descubrirán que no existe esa opción para mujeres. Cuando estaba en el colegio y llegaba la ficha para inscribirnos en deporte, yo no tenía la opción de elegir “fútbol” y debía elegir entre básquet, vóley o gimnasia. Cuando a los 13 le pedí a mi mamá que me meta a clases de fútbol, sus amigas la convencieron de que era un deporte de “machonas”. En todas las empresas donde he trabajado, RRHH organiza pichangas para hombres y a nosotras nos invita a hacer barra (¡qué emoción!). El machismo nos rodea y el fútbol, lejos de ser una excepción, es un deporte que lo evidencia claramente.

2 Responses
  1. En realidad lo que citas en tu artículo tiene mucho de cierto las diferencias de sueldos en el ámbito del fútbol con respecto a las mujeres es demasiada tanto FIFA, UEFA, CONCACAF, CONMEBOL; no han encontrado el método para acortar esta brecha, estos entes reguladores del fútbol no dan hasta ahora señales de querer cambiar esto y al nivel local en nuestro fútbol la diferencia es aún mayor. En mi opinión personal veo el fútbol femenino, más noble que el fútbol masculino por la entrega y respeto hacia los rivales de turno me hace acordar a los inicios del fútbol en si, he visto mundiales femeninos y vaya la vistosidad y juego atildado no debe envidiar en manera alguna al fútbol masculino. Cambiar esto es complicado por la idea absurda que fútbol es solo deporte de hombres. Espero que cambie esto por una sencilla razón la mujer desempeña un papel muy importante en nuestra sociedad y aún falta darle el lugar que merecen. Muy bueno tu artículo. 👍

  2. Me gustaría ver un partido entre un equipo femenino y uno masculino, no sé si se haya dado, pero tal vez eso daría perspectiva sobre el asunto 🤔

    Pd: hay un error ortográfico en el verbo de la pregunta donde dice “vendedor”

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