La simple -y gran- diferencia entre los introvertidos y extrovertidos

La simple -y gran- diferencia entre los introvertidos y extrovertidos

Cómo nos recargamos de energía es, probablemente, la más grande diferencia que existe entre los introvertidos y extrovertidos. Y es, posiblemente, la razón principal por la que no nos entendemos del todo. Puede que este artículo sea la explicación que finalmente necesitabas para comprender al bicho raro de tu amigo introvertido (o viceversa).

Suele suceder que X no comprende como Y prefiere quedarse en casa un sábado por la noche leyendo un libro o viendo una serie después de una semana dura de trabajo, mientras que Y no concibe como X quiere estar rodeado de gente todo el tiempo y saltar de fiesta en fiesta cada fin de semana. Si bien este es un ejemplo bastante básico, también se aplica a cuestiones mucho más profundas.

La explicación detrás de estas preferencias están 100% basadas en nuestro tipo de personalidad. Los introvertidos obtenemos energía de nuestro mundo interior: nuestros pensamientos, nuestras ideas, sensaciones y experiencias. Mientras que los extrovertidos obtienen energía del mundo exterior: el contacto con gente nueva, la acción, la multitud y el vivir nuevas experiencias. Y bueno, como la energía es todo lo que somos, esta diferencia nos hace tremendamente distintos.

Les doy una metáfora muy buena: “los introvertidos son como las baterías recargables que necesitan estar solos para volver a tener energía que gastar, mientras que los extrovertidos son como paneles solares que necesitan del contacto con el exterior para sentirse recargados”.

“Ningún tipo de personalidad es mejor que la otra, simplemente cada una tiene su forma de funcionar”.

Es por esto que los introvertidos necesitan momentos de paz y soledad, y los extrovertidos buscan fiestas y contacto con el mundo exterior para sentirse llenos de energía, porque a cada uno lo estimula un tipo de ambiente diferente. Aunque ambos tipos de personalidad necesitan soledad y socialización en diferentes medidas, lo que significa placer y libertad para uno, podría resultar aburrido y desgastante para el otro.

Esa es la gran y simple explicación. Al ser dos personalidades complemente diferentes, tienen fuentes completamente opuestas de “recarga” de energía. Ambos se relajan de forma diferente, se desestresan de forma diferente, y sus placeres y estímulos vienen de lugares abismalmente diferentes.

Ningún tipo de personalidad es mejor que la otra, simplemente cada una tiene su forma de funcionar. Pero como los introvertidos somos la minoría, lamentablemente podemos ganarnos con una que otra mirada rara. Sin embargo, lo único que estamos haciendo es recargarnos instintivamente.

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