¿La improvisación teatral puede convertirte en una mejor persona?

¿La improvisación teatral puede convertirte en una mejor persona?

Muchas personas creen que la improvisación teatral es solo un pasatiempo para salir de la rutina. Sin embargo, esta hermosa técnica actoral es más que eso: puede influir de forma positiva en la vida de quienes la practican. Si aún no me crees, lo explico mejor en este artículo.

Texto: Tatiana Zerillo Vergara* / Gráfica principal: Kelly Ortíz

Hablemos de la ‘impro’

La improvisación es una técnica actoral que permite actuar una historia en el momento en que se está creando. En la ‘impro’ no existe un guión: sus participantes se inspiran por un título, lugar, objeto, sentimiento u otro tipo de motor que se les otorgue.

Para poder interpretar diversas historias sin antes planearlas, es importante interiorizar algunas bases de la improvisación teatral.

Escuchar

En la improvisación teatral, la escucha se refiere a estar 100% atentos a lo que dice nuestro compañero. Solo así sabremos qué está diciendo y podremos aportar una idea para continuar con la historia. Escuchar también implica observar los gestos y reacciones de los demás, así como percatarte de la energía con la que está actuando el resto.

Si en nuestra vida diaria nos dedicamos a escuchar a los demás, podremos ser más empáticos y darnos cuenta si alguien necesita de nuestro apoyo. Tener este concepto interiorizado es vital para que nuestros sentidos estén alertas sobre lo que pasa a nuestro alrededor. De cierta manera, nos sensibiliza.

Aceptar

Para que una historia avance, las ideas que alguien presenta deben ser aceptadas por el equipo. Los improvisadores hemos aprendido a decir siempre que “sí” y a valorar la idea del otro como si fuera la mejor del mundo. Nuestro objetivo es ofrecer propuestas que complementen la historia que nuestro compañero plantea.

Si aplicamos este concepto a nuestra vida laboral, estaremos abiertos a aceptar las innovaciones que se presenten, en vez de poner resistencia y negarnos al cambio. Además, estaremos dispuestos a poner de nuestra parte para enriquecer las propuestas de nuestros compañeros de trabajo.

No juzgar

Una de las bases más importantes de la improvisación teatral es no juzgar: si creemos que lo que dice o hace nuestro compañero no tiene sentido, lo justificamos y avanzamos por el bien de la historia. Y lo más importante es que, en vez de juzgar las opiniones o actos de los demás, respetamos las diferencias.

Puede sonar exagerado, pero en el mundo de la improvisación no existen las equivocaciones. Si cometes un error, tu compañero está ahí para ayudarte y justificarlo de la mejor manera. Es así como vas perdiendo el miedo a equivocarte: comienzas a arriesgarte más y tu desenvolvimiento en público mejora cada vez más, porque aprendes a resolver rápido cualquier situación adversa que se presente.

Sobre la autora:

*Comunicadora Audiovisual egresada de la UPC. Improvisadora profesional en La Sociedad de la Impro, escuela de improvisación peruana a la que pertenece desde hace siete años.

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