La cruda verdad: la virginidad femenina es un mito

La cruda verdad: la virginidad femenina es un mito

Aunque no existe una definición médica para la virginidad, es un concepto muy importante para muchas culturas. Para las mujeres, por ejemplo, dejar de ‘ser virgen’ se asocia con una pérdida de inocencia o pureza. ¿Qué tan cierta es la existencia de la virginidad femenina?

La virginidad femenina tiene una historia complicada. A través de textos bíblicos, la religión católica y la sociedad han definido el ser virgen como: una mujer que aún no ha tenido relaciones sexuales y que puede demostrarlo con un himen intacto.

Aunque la búsqueda de la “mujer virgen” puede haber pasado de moda, el estigma que rodea la virginidad sigue existiendo.

Desde la manera en que nos vestimos hasta la importancia que se le da a la cantidad de parejas sexuales que hemos tenido, la idea de que el valor de una mujer se mide por su pureza está muy arraigada en la cultura peruana.

Hablemos del himen

En primer lugar, existen diferentes tipos de himen y la mayoría solo cubren parcialmente la apertura de la vagina. Algunas mujeres incluso nacen sin himen. El himen no se “rompe”: puede estirarse o desgarrarse durante las relaciones sexuales.

También puede desgarrarse si realizas deportes como gimnasia, bicicleta o equitación; o si utilizas tampones o tu pareja utiliza sus manos para masturbarte.

El sangrado que podría generarse ante el desgarro del himen (porque no le ocurre a todas) durante la penetración inicial, podría deberse a una falta de lubricación.

Perder la virginidad

¿Qué significa “perder la virginidad”? ¡Esta frase implica que tu sexualidad no está bajo tu control! Si pierdes tus llaves, ¿es una decisión consciente? ¡No! Necesitamos cambiar la forma en la que nos referimos a la primera relación sexual de alguien. No debería ser visto como algo que se extravía o se lo das a otra persona.

La idea de la pureza y de la virginidad se utiliza por el patriarcado para controlar y manipular a las mujeres a seguir normas sociales, especialmente normas de género. Este concepto también está relacionado con ideas heteronormativas*: cuando un pene penetra tu vagina ya no eres virgen.

Esa manera de ver las cosas es bastante arbitraria y egoísta, considerando que no todos experimentan este tipo de relación sexual. Algunos dicen que “pierdes” tu virginidad en el momento en que se rompe el himen. Otros consideran que es la primera vez que tu pareja te da un orgasmo. Si eso fuera cierto, estoy bastante segura de que muchísimas mujeres heterosexuales mueren “vírgenes”.

Propongo redefinir la virginidad. Hay que redefinirla como plural y diversa: una experiencia capaz de suceder varias veces y de distintas maneras. Una fase en vez de un solo acto. Es el comienzo de algo maravilloso, no un evento singular.

*Heteronormatividad: creencia de que todas las personas son mujeres u hombres heterosexuales y que la heterosexualidad es el estado “normal” afectivo.

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