Historia del feminismo: ¿qué nos dejó la tercera ola del movimiento?

Historia del feminismo: ¿qué nos dejó la tercera ola del movimiento?

Según los estudios anglosajones, la tercera ola del feminismo comenzó en la década de los años noventa. A diferencia de las anteriores olas, que se enfocaron principalmente en los derechos de las mujeres blancas de clase media y alta; la tercera ola se enfoca en un movimiento más inclusivo.

Anita Hill vs. Clarence Thomas

Se cree que el evento que marcó el inicio de la tercera ola del feminismo fue el caso de Anita Hill vs. Clarence Thomas. Ese fue uno de los eventos más mediáticos de 1991, ya que la abogada egresada de Yale acusó al aquel entonces candidato a la Corte Suprema de los Estados Unidos de acoso sexual. El caso permitió llamar la atención al concepto “acoso sexual” y a las condiciones laborales a las que estaban sometidas las mujeres.

Otro aspecto importante del caso fue la raza. Como mencionan J. Mansbridge y K. Tate “la raza y el género están íntimamente entrelazados en la vida de las mujeres afroamericanas en EE.UU. La raza construye la forma en que las mujeres afroamericanas experimentan el género; el género construye la forma en que las mujeres afroamericanas experimentan la raza”. Sorpresivamente, la gran mayoría de mujeres afroamericanas no creían en las acusaciones de Hill.

Tercera ola del feminismo
El caso fue llevado a la ficción con la miniserie de HBO “Confirmation”. Fotografía: Frank Masi para HBO.

En las audiencias del Senado, Anita Hill tuvo que enfrentarse a una mesa llena de senadores: todos hombres blancos. Más allá de dudar de las intenciones de la abogada y profesora, la interrogación estuvo compuesta de comentarios y preguntas inapropiadas por parte de los senadores: “¿eres una mujer despreciada?” o “¿tienes un complejo de mártir?”.

El caso Anita Hill vs. Clarence Thomas generó la multiplicación de quejas sobre casos de acoso sexual. Además, volvió a resonar en los medios durante el 2018, ya que muchos hicieron el paralelo entre el caso de 1991 con el de Brett Kavanaugh vs. Christine Blasey. Hoy en día, tanto Thomas y Kavanaugh, continúan siendo jueces de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Kimberlé Crenshaw y la interseccionalidad

Gran parte del feminismo de la tercera ola estuvo basado en el trabajo de Kimberlé Crenshaw. La abogada -que formó parte del equipo de Anita Hill- y académica estadounidense acuñó el concepto de “interseccionalidad” en 1989.

La interseccionalidad hace referencia a las formas de discriminación, opresión o dominación a las que una persona puede este estar sujeta por sus variadas identidades sociales (género, religión, discapacidad, clase, etc).

A través de este concepto, Crenshaw demuestra la doble discriminación que existe para las mujeres afroamericanas, sustentando que el género y la raza no se pueden estudiar como factores independientes. El concepto de interseccionalidad también es conocido como discriminación múltiple.

Imaginemos que tres mujeres -una blanca y dos afroamericanas- aplican a un trabajo. Todas están sujetas a ser discriminadas por ser mujeres, pero la primera no enfrenta la posible discriminación racial. Las otras dos mujeres están en desventaja al ser mujeres y afroamericanas. Sin embargo, si una de ellas tiene una discapacidad o una orientación sexual diferente, estaría expuesta a tres tipos de discriminación.

Aquí pueden ver una charla de Kimberlé Crenshaw sobre la interseccionalidad:

Judith Butler

En 1990, se publica “El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad”. El libro, escrito por Judith Butler, se convierte en uno de los fundamentos de la teoría queer, ya que la filósofa expone la teoría de la performatividad.

En la obra, Butler hace la distinción entre sexo y género. Sostiene que el sexo es la determinación biológica, mientras que el género es atribuido a la cultura. La performatividad consiste en una construcción sociocultural. Los individuos tienen un desempeño social que fue aprendido, ejecutado y repetido; y que es atribuido a lo femenino o a lo masculino.

“Gracias a trabajos como los de Kimberlé Crenshew y Judith Butler, la tercera ola pudo diversificar el feminismo”.

A través de la obra, Butler busca romper con las creencias previas de un sistema binario. En el cual el sexo (hembra o macho) determinaba el género (mujer u hombre) y la orientación sexual (heterosexual).

Gracias a trabajos como los de Kimberlé Crenshew y Judith Butler, la tercera ola pudo diversificar el feminismo. Permitiendo abarcar problemas ignorados durante los primeros movimientos y demostrando como la religión, clase social, raza o etnicidad, y discapacidad son factores importantes para tener en cuenta cuando se discute de feminismo.

Fuentes consultadas:

Jane Mansbridge & Katherine Tate, Race Trumps Gender: The Thomas Nomination in the Black Community, PS: Political Science and Politics. Vol. 25, No 3 (Sep., 1992), pp. 488-492.

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