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Historia del feminismo: sí, estamos en la cuarta ola del movimiento

Historia del feminismo: sí, estamos en la cuarta ola del movimiento

La cuarta y actual ola del feminismo surgió a inicios de esta década como una respuesta a los múltiples casos de violencia que se ejercen contra las mujeres día a día.

Entre los reclamos de la cuarta ola del feminismo está parar el asalto, acoso y los feminicidios, así como el body shaming y la masculinidad tóxica. También busca el derecho al aborto y una mayor representación de mujeres y personas LGTBQI en puestos de poder. Su principal herramienta: las redes sociales.

El nacimiento de la cuarta ola

16 de diciembre 2012. Munirka, barrio al sur de Delhi, India. A la salida del cine, Jyoti Singh (23) y su amigo, Awindra Pratap Pandey, toman un bus. Al sospechar que este no seguía la ruta indicada, Awindra vocifera su preocupación. Acto seguido, es golpeado por seis hombres en el vehículo. Singh es golpeada y violada por todos ellos.

Seis días más tarde y debido a la gravedad de sus lesiones, Singh fallece. Ante este trágico acontecimiento, se organizan protestas en múltiples ciudades de la India y en países vecinos como Nepal, Sri Lanka, Pakistán y Bangladesh. El caso se conoce como “2012 Delhi gang rape”, un trágico suceso que vendría a ser uno de los principales eventos que inició la cuarta ola del feminismo.

En 2013, la periodista británica Kira Cochranese publicó “Todas las mujeres rebeldes”, una exploración del panorama feminista de hoy en día que reflexione sobre las ideas y los alcances del feminismo moderno.

Un año mas tarde, en 2013, The Guardian publica el artículo “The fourth wave of feminism: meet the rebel women” . En él, la periodista británica Kira Cochranese menciona los múltiples eventos feministas que tuvieron lugar durante el 2013, señalando que existen “nuevas feministas que llevan la lucha a la web y a las calles”.

Si bien el artículo se enfoca principalmente en el Reino Unido y el mundo occidental, también expone distintos sucesos que dieron lugar al nacimiento de la cuarta ola del feminismo. ¿En qué consiste exactamente esta ola y cómo se diferencia de las anteriores?

Cuarta ola del feminismo: una lucha a favor de múltiples causas

A diferencia de las anteriores olas del feminismo, que tenían una agenda determinada, el feminismo actual posee distintas tangentes.

Principalmente, busca luchar contra la violencia física/emocional ejercida hacia las mujeres cisgénero: ya sea manifestada a través de acoso callejero, asalto sexual, violaciones y/o feminicidios. Esta lucha se ve reflejada a través de casos de alto perfil como las acusaciones en contra de Jimmy Savile (2012), Bill Cosby (2014), Harvey Weinstein (2017) y el caso de La Manada (2016); o el creciente numero de feminicidios, particularmente de nuestra región.

Según un artículo publicado por la ONU en 2018, “América Latina es el hogar de 14 de los 25 países con las tasas más altas de feminicidio en el mundo”, ya que en esta región “es un crimen que cobra la vida de 12 mujeres por día”. Cabe mencionar que estos números se enfocan únicamente en mujeres cisgénero y dejan de lado las experiencias vividas por la comunidad LGTBQI, como los asesinatos a las personas trans.

“Además de combatir la violencia, la cuarta ola del feminismo busca acabar con la discriminación en el ámbito laboral”.

El feminismo de la cuarta ola también toma en cuenta las bases expuestas en la tercera ola, en términos de teoría queer e inter-seccionalidad, y busca ir un paso más adelante para dejar de silenciar esas voces.

Además de combatir la violencia, busca acabar con la discriminación en el ámbito laboral, así como luchar por la igualdad de salarios y una mayor representación en altos puestos políticos y de negocios. Asimismo, desea brindar las mismas oportunidades a niñas y niños: combate la masculinidad tóxica, y busca acabar con el body shaming a través la visibilidad de los distintos tamaños/colores/formas de los cuerpos.

El poder de las redes sociales

Uno puede debatir si las redes sociales son buenas o malas, pero hay algo que queda claro: gracias a ellas la cuarta ola del feminismo despegó. Y es que gracias a Twitter, Facebook, Whatsapp, y blogs feministas (como feministing.com), surgió un movimiento que permite crear una cultura de denuncia y escuchar voces que eran silenciadas por el sistema político-jurídico.

La lista de ejemplos que demuestran que las redes sociales no son ajenas a esta lucha es larga. Comenzando por las demostraciones a través Facebook y Whatsapp, en donde los usuarios cambiaron su foto de perfil por un punto negro luego del caso de violación en grupo de Delhi. O el proyecto creado en 2012 por Laura Bates, “Everyday Sexism Project”, en donde las mujeres escriben sobre el sexismo al que son expuestas día a día.

Libro pasado en el proyecto fundado por la escritora y activista Laura Bates en abril de 2012: un sitio web para compartir experiencias de sexismo normalizado a diario.

De grupos de Facebook a hashtags, las redes sociales han creado una red solidaria y empática que demuestra que el problema es más grande de lo que parece. Por ejemplo, el movimiento #MeToo lo evidenció en 2017 con las variaciones en distintos idiomas como #MoiAussi (Canada), #YoTambién, #BalanceTonPorc (Francia, “Denuncia tu cerdo”), #QuellaVoltaChe (Italia, “Aquella vez que”) que se difundieron en el resto del mundo.

Ocupando el espacio publico

Más allá de dar voces y denunciar un problema, las redes sociales también ayudan a organizar protestas y manifestaciones. Tras la victoria de Donald Trump ante Hillary Clinton, se convocó a la celebre “Women’s March” (la primera tuvo lugar el 21 de enero de 2017) en contra de los comentarios misóginos del presidente y a favor de los derechos de las mujeres, personas LGTBQI, políticas a favor del cambio climático, y derechos de salud sexual y reproductiva.

También cabe mencionar la “SlutWalk” o “Marcha de las Putas”, que nació como una forma de protesta hacia las violaciones y/o agresiones sexuales a las cuales son expuestas las mujeres. El evento tuvo lugar en Toronto, en 2011 y, posteriormente, se realizó en otros países.

Women’s March 2017 en Washington, Estados Unidos. Fotografía de Vlad Tchompalov (Unsplash).

En lo que concierne a nuestra región, el espacio público fue tomado por distintas marchas feministas en los últimos años para así denunciar los feminicidios en la región.

Por ejemplo, la marcha de #Niunamenos, que tuvo lugar en junio de 2015 en distintas ciudades argentinas, se replicó en distintos países latinoamericanos y europeos. Al año siguiente, se realizó con una nueva consigna: #VivasNosQueremos, y el 2018 exigiendo el aborto legal.

Esto recién empieza

La cuarta ola del feminismo se apropia del espacio público que tantas veces nos ha sido negado. No solo lo hace a través de marchas, sino también con protestas artísticas. En 2014, Emma Sulkowicz decidió cargar un colchón alrededor del campus de la Universidad de Columbia como protesta por la violación que había vivido por parte de Paul Nungesser y la inacción de su universidad.

El acto, que se convirtió en la tesis de artes visuales de Sulkowicz, fue llamado “Mattress Performance (Carry That Weight)”. Otra muestra de protesta artística que denunció la violencia que existe hacia las mujeres es “Un violador en tu camino”. La performance, creada por el colectivo chileno Lastesis este 2019, fue viralizada e interpretada en múltiples ciudades alrededor del mundo.

Felizmente, parece que esto recién comienza y que en los próximos años veremos a más mujeres en las calles luchando por hacer de este un mundo más seguro para todas.

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