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¿La positividad corporal puede llegar a ser tóxica?

¿La positividad corporal puede llegar a ser tóxica?

Alejandra Gonzales Daly

El movimiento de positividad corporal promueve amar cada centímetro de nuestro cuerpo sin intentar encajar en un molde impuesto por la sociedad. Si bien ese movimiento ha sido -y sigue siendo- inmensamente necesario y transformador, hay que analizarlo a profundidad.

Las grandes marcas que se ha sumado a este movimiento a través de campañas de marketing, las miles de cuentas de Instagram que hablan sobre el tema, el incremento cada vez mayor de enfermedades relacionas al peso y la distorsión corporal, y el camino que cada mujer tiene que transitar en la búsqueda del amor propio, son algunos temas que se pueden poner sobre la mesa para analizar el impacto de la positividad corporal en el siglo XXI.

Positividad corporal tóxica

El exceso de positividad en las redes sociales es conocida como “positividad toxica”. La positividad toxica se refiere a la idea de enfocarnos únicamente en lo positivo y rechazar o descartar emociones negativas. En este articulo hablaremos sobre la positividad toxica aplicada al movimiento de positividad corporal.

Las redes sociales y la positividad corporal pueden ejercer cierta presión al hacernos sentir que siempre debemos sentirnos “bien” con nuestros cuerpos.

“Debemos aprender a transitar el camino del amor propio a nuestro ritmo”.

Lo cierto es que los días de lucha son válidos y no siempre nos sentiremos cómodas y satisfechas con nosotras. Incluso, podemos tener mucho amor propio y confianza, y aun así no sentirnos a gusto con lo que vemos en el espejo. Es normal y debemos aprender a transitar el camino del amor propio a nuestro ritmo.

Conclusión clave: la positividad corporal puede llegar a bombardearnos y abrumarnos con su mensaje. Confía en tus tiempos y construye tu amor propio de forma lenta y segura. Forja una base sólida de trabajo interno que no se desmorone mañana por haber creado una seguridad ilusoria basada en factores externos.

Más allá que un simple descontento

Si bien las cuentas de Instagram que han surgido en torno al tema sirven como un despertar para nosotras y son el punto de inicio hacia su camino de amor propio, también es importante entender que para todas las mujeres no tiene el mismo efecto.

Algunas mujeres, por la realidad a la que se enfrentan, no viven el mismo proceso y pueden llegar a sentirse mal de no estarlo experimentando de la misma forma.

Fotografía: Jana Sabeth para Unsplash

Por otro lado, muchas mujeres pueden sentir más allá de un “descontento” sobre sus cuerpos y pueden estar atravesando un problema más complejo que implica mucho más que sentimientos negativos hacia él.

Enfermedades como la anorexia, bulimia, obesidad mórbida, ansiedad, depresión, entre otras, son un claro ejemplo. Por eso es importante distinguir la baja autoestima o la inseguridad de enfermedades mentales asociadas a la distorsión corporal.

Conclusión clave: los mensajes y movimientos son positivos para un propósito colectivo, pero debemos crear consciencia sobre lo importante que es buscar ayuda profesional para cada caso en particular. Cada mujer tiene una historia distinta y luchas diferentes que superar.

La delgada línea entre sentirnos bien y estar bien

Existe una línea muy delgada y una responsabilidad muy grande alrededor de la positividad corporal y un buen estado de salud. El movimiento de positividad corporal no debe glorificar la aceptación ignorando el riesgo y las consecuencias de la obesidad.

Kelly deVos, escritora y defensora de la positividad corporal, cuenta en una entrevista cómo su experiencia como defensora de este movimiento y víctima de la obesidad, cambio la forma en que ve las cosas.

“Un día amanecí con un moretón un poco más grande de lo normal por lo que visite a mi médico quien después de revisarme y hacerme algunos exámenes me dijo: tienes diabetes tipo II. No estás sana con tu peso actual y mi sincera opinión es que, tal como están las cosas en este momento, tienes diez años de vida”, confesó sobre su historia.

“El movimiento de positividad corporal es maravilloso para aquellas mujeres que pueden experimentarlo, pero no aplica para todas”.

“Creo que la positividad corporal es un movimiento necesario y poderoso, pero está incompleto, pues se centra excesivamente en sentirte bien con cómo te ves y pasa por alto la promoción de actividades saludables para conseguir un cuerpo no solo que es aceptado por ti, sino que es lo suficientemente fuerte y sano para permitirte llevar una vida plena y saludable”, recalcó para concluir.

Conclusión clave: el movimiento de positividad corporal es maravilloso para aquellas mujeres que pueden experimentarlo, pero no aplica para todas. Cuando coexiste la obesidad, no es tan simple como “aprender a abrazar tu cuerpo”, sino más bien aprender a amar tu proceso. Un proceso en el que puedas amar tus “imperfecciones” al mismo tiempo que buscas cambiar algunas por el bien de tu salud.

Positividad corporal y marketing

Hay todo un escenario interesante alrededor de la positividad corporal y las empresas. Muchas marcas alrededor del mundo se han dado cuenta del poder que ha generado este movimiento y han comenzado a crear campa´as de marketing en torno a ello.

Esto es genial. De hecho, es lo que hemos estado pidiendo a gritos los últimos años: ver mujeres más reales en la publicidad. Pero esto es positivo solo si la marca realmente encarna esa filosofía y no lo hace exclusivamente para recibir más ingresos o la aprobación de la sociedad.

Calvin Klein es una de las firmas que está empezando a apostar por mujeres de todas las tallas y personas de todos los géneros. Fotografía: Calvin Klein

Un ejemplo muy claro fue lo que sucedió en marzo de 2018 con la marca estadounidense Everlane, que usaba modelos “plus size” para sus campañas y que, sin embargo, no fabricaba ropa interior de ese tamaño. Las marcas se pueden aprovechar de este movimiento mediático y sumarse falsamente sin generar un cambio real para las mujeres de talla grande.

Es importante entender que, aunque la publicidad está haciendo esfuerzos por ser más inclusiva y que esto influirá positivamente en sus consumidores (especialmente en mujeres adolescentes), un anuncio en televisión no va a solucionar los problemas reales que están detrás de una percepción negativa de nuestro aspecto físico.

Conclusión clave: las redes sociales y la publicidad pueden generar despertares y mensajes positivos, pero muchas veces detrás de una campaña pueden haber intereses económicos.

A modo de conclusión

Más allá de los movimientos colectivos, debemos dejar de comentar sobre los cuerpos de otras personas (“estás muy delgado”, “estás muy gordo”, “se te fue un poco la mano con los postres”, etc).

Cualquier comentario que otra persona haga sobre tu cuerpo es ofensivo. La única que tiene derecho a comentar sobre tu cuerpo eres tú (o un profesional de la salud en caso tu vida esté en riesgo).

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