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¿Por qué es importante hablar de dinero con tu pareja?

¿Por qué es importante hablar de dinero con tu pareja?

Arantxa Layseca
Hablar de dinero en pareja

Hace un mes, estaba en un evento de mi empresa y una persona (a quien llamaremos Lucia) se acercó para hablarme de su divorcio. Al inicio no entendí por qué, pero después todo cobró sentido…

“Ara, quisiera preguntarte algo. Mira, yo estoy pasando actualmente por un divorcio…”. Mi respuesta, intentando ser lo más empática posible, fue: “¡Lo lamento! Pero, ¿estás segura de que me quieres preguntar algo sobre eso? Digamos que no soy la más experimentada en el tema”.

Luego todo cobró sentido. “Creo que tu opinión sí es importante, porque mis problemas maritales empezaron cuando fui teniendo éxito en mi negocio. Mi esposo siempre se encargó de las finanzas del hogar, y solo me pedía un monto mensual que él gestionaba. Con el tiempo, me fue pidiendo más y más. Pero también iba cambiando su actitud con el tema. Y yo no entendía en qué estábamos gastando más y más”.

“Considero que los pilares fundamentales para una relación (de cualquier tipo) es la transparencia y la confianza. ¡Sin eso no se construye algo sólido!”.

Definitivamente, esa conversación me abrió los ojos. Y este artículo se trata, justamente, acerca de la respuesta que decidí darle a Lucia. No quiero empezar sin antes mencionar que considero que los pilares fundamentales para una relación (de cualquier tipo) es la transparencia y la confianza. ¡Sin eso no se construye algo sólido! Al menos así lo veo yo.

Imagínense algo tan complicado como hablar de dinero: si no se tienen cimientos sólidos, esa herramienta que tiene tanto poder como para cambiar a las personas o crear sentimientos negativos, puede destruir una relación.

Para Lucía:

Creo que la razón de tu divorcio no hubiera sido el dinero si todo hubiese empezado con: “Amor, tenemos que hablar de plata”. Seamos honestos, desde que conocemos a alguien la primera información que recibimos nos da una idea de su estatus. Nos permite calibrar qué ingresos percibe y qué estilo de vida puede pagar.

Es importante conocer el nivel de ingresos de ambos para que la repartición de gastos sea proporcional al poder adquisitivo, ya que conforme avanza la relación también aparecen las salidas, compras en conjunto, viajes, etc.

¿Cuánto gana cada uno?

Este es el primer punto que recomiendo hablar en pareja. Digamos que Ernesto gana 10 y Lucía 5. Es importante que Ernesto entienda que, si quiere ir a un sitio carísimo a comer, Lucía no podrá invitar (quizás ni siquiera pagar la cuenta a medias).

O que, si viajan juntos, Lucía podrá pagar un hostel, mientras que él podrá pagar un hotel de 5 estrellas. Hablar de dinero es lo más sano para tomar pequeñas y grandes decisiones de a dos.

¿Cuáles son las expectativas del otro?

Es importante conocer las expectativas del otro. Les va a resultar gracioso, pero muchas parejas hablan de matrimonio antes de hablar de cuánto dinero tienen para el matri. El orden debería ser inverso. O al menos aterrizado.

Es importante conocer si ambos quieren tener una fiesta a lo grande o si prefieren poner ese dinero en la inicial de un departamento. Estar de acuerdo en estos puntos es fundamental para disfrutar más de los momentos importantes, en lugar de generar asperezas entre los dos.

¿Qué pasa si se mudan juntos?

Digamos que la relación avanza ¡y se mudan! Si Lucía nunca se enteró de cuánto gana Ernesto y Ernesto tampoco sabe cuánto gana Lucía… ¿Cómo van a dividir los gastos? ¿Cómo saben qué pueden comprar/alquilar? ¿En qué distrito deben buscar departamento?

Punto cero antes de que la búsqueda empiece es crear juntos el “balde de ingresos” sumando el ingreso neto (lo que perciben después de descuentos) de ambas personas. Con esto podrán tener una imagen clara de su poder adquisitivo y de cómo debería ser la distribución de gastos en pareja.

“Deben armar un objetivo de ahorro en conjunto o manifestar el monto que cada uno desea ahorrar mensualmente para sus proyectos personales”.

Si ambos ganan igual, el panorama se aclara. Pero si los pesos son distintos, hay que tomar decisiones en conjunto. También deben armar un objetivo de ahorro en conjunto o manifestar el monto que cada uno desea ahorrar mensualmente para sus proyectos personales, y luego ver cuánto les queda para los gastos.

Aprendamos a hablar de dinero

Solo siguiendo estos tres puntos, en cualquier tipo de relación, podremos tener un sentimiento de tranquilidad y claridad al tomar decisiones en conjunto. Aprendamos a ser frontales desde el momento 0 con el tema del dinero. Hay que controlarlo en lugar de permitir que nos controle a nosotros. No le dejemos las riendas sueltas a un objeto que no piensa, pero que tiene muchísimo poder.

Vivimos acostumbrados a hacer las cosas a nuestra manera, que cuando nos unimos con alguien más nos cuesta dar nuestro brazo a torcer. La clave es: comprometerse. Comprometerse con que son el mismo equipo y trabajan juntos con una misma meta. Y no en contra. Veámoslo de este modo: si unimos fuerzas y, además lo controlamos, tenemos un punto de partida ventajoso con mayor capacidad para ahorrar, invertir juntos y disfrutar.

Un ejercicio muy poderoso es cambiar el pronombre que venimos usando toda la vida: ‘mi’ dinero, ‘mis’ gastos y ‘mis’ ahorros por ‘nuestro’ dinero, ‘nuestros’ gastos y ‘nuestros ahorros. Esto ayudará a fortalecer el sentido de unidad y trabajo en equipo. ¡A multiplicar juntos!

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