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Flora Tristán

Flora Tristán

 

“Paria[1]: 1. m. y f. Persona excluida de las ventajas de que gozan las demás, e incluso de su trato, por ser considerada inferior.”

Escritora, feminista, luchadora y revolucionaria son unos cuantos de los adjetivos que utilizaría para describir a Flora Tristán. Pero también tengo grabado uno que ella manifestaba sin vacilar: “Yo no soy, sino una paria”.

Nació en 1803, una época en la que la mujer vivía supeditada al hombre, por ende su condición social y económica dependía –en la mayoría de los casos– de un padre, un esposo, un hermano o un hijo. Flora Tristán no pudo escapar de este triste destino, y fueron los vínculos con dos hombres (su padre y su esposo), los que la llevaron a considerarse una paria.

Su padre, Mariano de Tristán y Moscoso, fue un coronel peruano que murió cuando Flora tenía apenas cuatro años. Su matrimonio con la madre de Flora, la francesa Thérèse Lesnais, no estaba regularizado en Francia ya que se casaron en España, motivo por el cual tras su muerte la familia queda en una situación de pobreza extrema. Después de varios años de lucha por sobrevivir, y en búsqueda de un futuro mejor, fue su matrimonio con André Chazal –dueño del taller de litografía donde trabajaba Flora– lo que las saca del mal momento. Pero este no fue realmente por amor… Ella se casó con él a sus 17 años, bajo la presión de su madre, y según Flora a esa unión “deben todos [sus] males”. Tres años más tarde Tristán decide separarse, lo cual da lugar a una serie de repetitivos eventos en donde André Chazal, incapaz de aceptar la separación, acosó, celó, e incluso le disparó a su esposa con la intención de matarla –suena inquietantemente familiar, ¿verdad?

Flora encarnaba lo peor que le podía pasar a una mujer en la época: no solo era considerada hija ilegítima por haber nacido en un matrimonio que no era reconocido, mas era también una mujer separada en un país que había abolido la posibilidad del divorcio. Esperando ser acogida por su familia paterna y con la esperanza de “encontrar una posición que [le] permitiese entrar de nuevo en la sociedad”, Flora viaja a Perú años más tarde. Sin embargo, la herencia de su padre le es negada, y además es llamada “bastarda” y “mujer de mala vida” por muchos. En vez de ser algo perjudicial para su salud emocional, esto se convierte en el motor que la impulsa a buscar y generar un cambio en la sociedad a favor de la mujer y de los pobres.

“Necesidad de dar una buena acogida a las mujeres extranjeras” dice el título del folleto que publica luego de su viaje a Perú en 1835; donde propone la creación de una asociación que acoja a mujeres inmigrantes que viajen solas en búsqueda de una oportunidad de mejorar sus vidas. Su lucha feminista empieza con la petición del derecho a la educación, la legalización del divorcio y la protección social. Dos años más tarde, el periódico Gazette des Femmes, publica la solicitud en la cual reclama aplicar los mismos derechos tanto a hombres como a mujeres.

Flora Célestine Thérèse Henriette Tristán y Moscoso Lesnais, lucha incansablemente por los derechos de la mujer, y en “Peregrinaciones de una paria” (1838) plasma los motivos que la conducen a esta lucha: la persecución incansable e implacable de su marido, la separación de sus hijos, y su precaria situación económica. Ella es un ejemplo de supervivencia, lucha, y perseverancia, además de ser una persona que buscaba mejorar la vida de mujeres, y también de los obreros (La unión obrera, 1843).

Lo más inquietante de llegar a conocer la historia de Flora Tristán y de recorrer su vida, es que uno puede ver que hoy en día hay mujeres que se encuentran en situaciones similares… Han pasado casi dos siglos, y todavía leemos en titulares sobre casos de discriminación, abuso, agresión y asesinatos contra la mujer. Aún hoy somos testigos de evidentes sucesos en los que la ley y las autoridades protegen al agresor, y lamentablemente, le fallan a la víctima.

Y lo peor: aún hoy hay gente que niega la existencia de un problema de machismo en la sociedad.

Hoy en día necesitamos más mujeres dispuestas a levantar la voz y exponer estos ideales; a promover la justicia, fomentando el derecho a la igualdad. Vitamina M publicó, en su lanzamiento, la frase: “Hay que hablar, discutir, opinar”, y creemos que estamos en un momento en el que podemos, y sobre todo, debemos hacerlo. ¿Dónde están las Floras del país ?


[1] Según el Diccionario de la Real Academia Española

Fuentes:

TRISTAN, Flora, 1838, Peregrinaciones de una Paria, edición VILLEGAS EDITORES S.A., Bogotá, D.C. , Colombia, 2003.

http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k269114g/f1.image.r=flora%20tristan

http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k83020z/f5.image.r=flora%20tristan

 

 

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