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Fin de la travesía a través de los chakras

Fin de la travesía a través de los chakras

 

El séptimo y último chakra, Sahasrara, se desarrolla entre los 42 y 49 años de edad y está ubicado en la corona, encima de la cabeza. Su color es el blanco y se asocia con el sistema nervioso central. Es el centro de nuestra conciencia y del auto conocimiento. Este chakra influye en la habilidad que tiene uno de dejar ir, de confiar en que el Universo siempre va proveer lo que necesite y tener fe. Cuando este chakra está balanceado, uno es capaz de verse a sí mismo como parte de la consciencia universal, se siente parte de algo que va más allá, y se vuelve uno con la totalidad. Sus características principales son la sabiduría, la gracia, la conexión espiritual y la inteligencia. El desbalance de este chakra puede generar apego excesivo, depresión y miedo a la pérdida de identidad. Cuando no está lo suficientemente activo se pueden manifestar inhabilidades para aprender, apatía, cinismo hacia la espiritualidad y creencias sumamente rígidas. Por otro lado, cuando está sobre-activo hay una disociación del cuerpo, confusión y sobre-intelectualización. Lo que balancea mejor este chakra es la meditación.

Es importante mencionar que cada uno tiene su propio proceso en este camino, y que esta alineación de chakras y búsqueda del balance la puede lograr uno mismo con dedicación, compromiso y disciplina.

Disfruta del camino, conócete y conéctate con tu verdadera naturaleza.

 

 

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