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¿Es fácil ser influencer? Perspectiva jurídica sobre el caso de Vania Torres

¿Es fácil ser influencer? Perspectiva jurídica sobre el caso de Vania Torres

Redaccion Vitamina M
¿Es tan fácil ser influencer?

El caso es ampliamente conocido. La autora: Vania Torres, deportista peruana representante de la selección nacional de surf, ganadora de una medalla de plata en los Juegos Panamericanos Lima 2019 y, por supuesto, influencer. El hecho: publicó un video en donde aparece con vestimentas andinas y la piel pintada de marrón, y en donde luego remueve la pintura de su rostro con un producto desmaquillante para promocionarlo.

Por: Ariana García-Montufar*

En esta oportunidad no voy a analizar si los actos de Vania fueron o no correctos, si las buenas intenciones o el desconocimiento que alega los justifican, o si este es un caso más de racismo en el Perú. Lo que busco compartir en este artículo es por qué, al margen de evaluar los temas arriba descritos, los influencers también deberían considerar otros asuntos antes de crear contenido.

¿Libertad absoluta en redes sociales?

Ser influencer no implica (o no debería implicar) tener una libertad absoluta e irrestricta para publicar contenido en redes sociales, especialmente cuando existe un contrato publicitario de por medio. Y es que sus acciones también pueden tener consecuencias jurídicas y afectar sus relaciones contractuales con las empresas que contratan sus servicios.

Al establecer una relación contractual publicitaria con una empresa, el influencer asume una serie de obligaciones allí estipuladas cuyo incumplimiento podría generar penalidades o la resolución del contrato, dependiendo de lo que se haya pactado.

Entonces, es sumamente importante que cada influencer se tome el tiempo de revisar con detenimiento los contratos que suscribe y las obligaciones que asume. Debe tener todo esto en cuenta antes de generar y publicar contenido.

Ante la duda, puede acudir a la empresa que contrató sus servicios, solicitar asesoría jurídica o, sencillamente, abstenerse.

Al respecto, es importante recordar que INDECOPI publicó a fines del año pasado la Guía de Publicidad para Influencers, que contiene una serie de recomendaciones tanto para los influencers como para las empresas que contratan sus servicios con fines promocionales.

Tomándolas como base, recomendaría que los influencers:

  • Se aseguren que la empresa que contrató sus servicios tenga control sobre el anuncio: podría establecer un guión, la obligación de colocar un hashtag, la forma en la que se creará el contenido y la aprobación del contenido antes de que se difunda.
  • Firmen un contrato que formalice los acuerdos y establezcan con claridad las obligaciones de las partes.
  • Sean transparente con sus seguidores: los testimonios que compartan deben ser auténticos y recientes, y la información debe concordar con la realidad. El consumidor debe poder percibir que existe una relación entre el influencer y la marca.
  • Tomen conciencia: ser influencer es una inmensa responsabilidad. Su capacidad de llegada a los consumidores puede generar un gran impacto en su comportamiento y decisiones de consumo. Este rol no debe perderse de vista y sus acciones deben ajustarse a las normas aplicables.

Influencers bajo la lupa

INDECOPI, además, se ha pronunciado concretamente sobre el caso de Vania, publicando el pasado 15 de agosto en su cuenta de Instagram un anuncio informando que se encuentra realizando una investigación preliminar por la presunta contravención al artículo 18 del Decreto Legislativo No. 1044 – Ley de Represión de la Competencia Desleal.

Este artículo explica que difundir publicidad que tenga por efecto inducir a los destinatarios a cometer un acto de discriminación u ofensa por motivo de raza califica como un acto contra el principio de adecuación social que podría ser sancionado.

Si INDECOPI identificara indicios suficientes respecto de una conducta infractora en esta etapa de investigación, estaría facultado para iniciar un procedimiento sancionador que podría resultar en la imposición de una multa. El año pasado, por ejemplo, la Comisión de Fiscalización de la Competencia Desleal de INDECOPI impuso una sanción ascendente a veinte (20) Unidades Impositivas Tributarias (equivalente a S/ 86,000.00 si la multa fuera impuesta este año) por una infracción al principio de adecuación social.

Ser influencer, entonces, no es tan fácil y es un rol que debe asumirse con seriedad.

En el contexto actual de confinamiento social esta forma de publicitar cobra especial relevancia y las acciones de sus protagonistas, los influencers, están bajo mayor escrutinio que nunca. Como influencer, cabe entonces prevenir y no exponerse a terminar lamentando.

Si eres influencer o quieres saber cómo comunicar de forma responsable en redes sociales, te recomendamos leer este artículo.

Sobre la autora:

* Abogada por la Universidad de Lima. Su práctica profesional se concentra en protección al consumidor, datos personales, barreras burocráticas, competencia y propiedad intelectual. Asociada Regulatoria del Estudio Miranda & Amado desde el 2019. Previamente, fue asesora de procesos judiciales y procedimientos administrativos en Entel Perú S.A. (2017-2019).

 

 

 

 

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