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Eleva tu energía con tu respiración: Pranayama Kapalabhati

Eleva tu energía con tu respiración: Pranayama Kapalabhati

 

¿Qué es un Pranayama?

Pranayama viene de la palabra “prana” que significa energía vital y “yama” que significa control o expansión. El prana es energía…, la energía vital en nosotros, la vida en nosotros, que podemos lograr controlar a través de ejercicios de respiración. Los Pranamayas eliminan los bloqueos emocionales, mentales y físicos en los pasajes pránicos o energéticos, permitiendo la absorción y la retención incrementada del prana (energía).

La respiración está vinculada a todos los aspectos de la experiencia humana; muchas personas respiran de manera incorrecta y superficial usando solo una pequeña parte de su capacidad pulmonar y privando así al cuerpo de oxígeno y de prana, elementos esenciales para la salud. El prana puede ser representado con emociones y motivaciones, la energía primitiva que nos hace actuar, respirar y estar vivo, la cual se expande a través de nuestro cuerpo en canales que se llaman nadis.

Existen 3 nadis principales; Ida es nuestro lado izquierdo del cuerpo (fosa nasal izquierda), nuestro lado lunar y energía femenina, y rige el funcionamiento del sistema nervioso parasimpático. Representa la creatividad, la orientación en el espacio, la percepción psíquica, la intuición, la sensibilidad y la inteligencia emocional. Mientras que Píngala es nuestro lado derecho del cuerpo que está asociado al sistema nervioso simpático y representa nuestro lado solar y nuestra energía masculina. Se encarga del análisis lógico matemático, de lo físico y es nuestra mente racional. Sushumna Nadi es el canal central que representa balance, paz y comprensión correcta. Los nadis se pueden bloquear por emociones, patrones de pensamiento y hábitos negativos; al hacer pranayamas buscamos desbloquearlos, balanceando Ida y Píngala para llegar a Sushumna Nadi: un estado de equilibrio.

Actívate y refresca tu mente usando el poder de tu respiración con este pranayama llamado Kapalabhati. Esta palabra viene de “khapal” que significa cráneo y “bhati” que significa brillar, se traduce a cráneo brillando. Limpia, recarga y vigoriza la región frontal del cerebro.

Antes que nada es importante que sepas que esta práctica no es para ti si tienes: problemas cardíacos, presión alta, vértigo, epilepsia, hernias, úlceras gástricas o si estás embarazada.

 

¿Cómo hacer Kapalabhati?

  • Siéntate cómodo en Sukhasana o Vajrasana, con la espalda recta manteniendo la cabeza, cuello y columna vertebral en línea recta, cerrando los ojos.
  • Inhala pasivamente por las dos fosas nasales expandiendo el abdomen. Puedes primero llevar tu mano a tu abdomen para sentir el movimiento, llevando el diafragma hacia arriba.
  • Exhala activamente (con fuerza) contrayendo el abdomen, llevando el diafragma hacia abajo.
  • Importante: La inhalación es totalmente pasiva, esta va salir de manera natural en respuesta a la exhalación. Cuando relajes los músculos tras la exhalación el diafragma se va ir hacia abajo, lo cual va llevar a que los pulmones se llenen de aire. ¡Enfócate principalmente en la exhalación!

Debes mantener la boca cerrada y la respiración debe ser por las fosas nasales, rápida y desde el abdomen, no desde el pecho. Si eres principiante empieza con 3 rondas de entre 15 y 20 respiraciones. Si tienes una práctica más avanzada primero cuenta hasta 21 respiraciones, luego hasta 36 y por último hasta 50 respiraciones.

Vitamina M® x Valeria Meier

¿Cuándo practicarlo?

  • Antes de tu práctica de meditación o de asanas
  • Puede ser practicado en cualquier momento del día con un estómago vacío o 3 horas antes de comer

 

Precauciones:

  • Si experimentas dolores o mareos durante la práctica, regresa a tu respiración normal y profunda. Cuando este malestar pase, empieza una vez más con mayor conciencia y menos fuerza.

 

Beneficios:

  • Limpia y despeja tus fosas nasales
  • Ayuda con la digestión eliminando acidez y problemas gástricos
  • Genera calor en el cuerpo, disolviendo toxinas y otros residuos
  • Purifica nuestro Ida y Píngala
  • Energiza y prepara nuestra mente para la meditación
  • Balancea y fortalece nuestro sistema nervioso
  • El proceso es calmante, relajante y proporciona claridad
  • Te ayuda a practicar el desapego, dejar ir, al enfocarte en la exhalación (soltar) en vez de aferrarte a pensamientos y cosas
  • Te da un sentido de balance y sensibilidad, haciéndote sentir relajado
  • Fortalece tus pulmones e incrementa su capacidad
  • Ayuda a la circulación de la sangre

Si nunca has hecho un ejercicio de respiración, te recomiendo que lo pruebes con un profesor capacitado primero. ¡Inténtalo!

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