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El referéndum: ¿qué va a cambiar?

El referéndum: ¿qué va a cambiar?

 

Este domingo es una fecha histórica en nuestro país porque se celebra un referéndum después de mucho tiempo. Lo que votaremos el 9 de diciembre son 4 importantes cambios en la constitución de manera independiente propuestos por el presidente Vizcarra y revisados (en algunos casos modificados) por el Congreso de la República. Aunque muchos ya saben lo que marcarán, vamos a repasar brevemente que implica cada “sí o no”.

 

1. ¿Aprueba la reforma constitucional sobre la conformación y funciones de la Junta Nacional de Justicia, antes Consejo Nacional de la Magistratura?

El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) es el organismo encargado de designar jueces y fiscales, así como ratificarlos o destituirlos. Puede que para quien no ha pasado por un proceso judicial resulte difícil entender lo importante de dichas funciones, pero si un día te estafan, roban, agreden o cometen cualquier delito en tu contra, tu caso estará en manos de personas nombradas por esta institución. Hace unos meses oímos unos audios donde personas del poder judicial negociaban bajarle la pena o soltar al violador de una niña, a la vez que aparecían videos de un vergonzoso proceso de selección de jueces (donde una de las preguntas era cómo hacer arroz con pato). La reforma del CNM no es suficiente para garantizar un buen sistema de justicia, pero absolutamente necesario.

 

2. ¿Aprueba la reforma constitucional que regula el financiamiento de organizaciones políticas?

Hoy casi no hay partido que no esté involucrado en algún problema sobre el financiamiento de sus campañas. Desde los 500 aumentados a Keiko hasta los supuestos aportes a la campaña del “No” de Villarán, pareciera que no existe alguien que haga una campaña transparente en este país. Además, es sorprendente la cantidad de publicidad que se gasta para puestos en donde no van a poder ni recuperar su inversión. Siempre nos habíamos preguntado cuál era el negocio, pero con el destape de la red de construcción de Odebrecht nos quedó un poco más claro. Marcando “sí” en esta pregunta, se podrá tener mayor regulación sobre el dinero que reciben los políticos que postulan a un cargo público, se podrán establecer auditorías y ejercer mecanismos de control. Así mismo, se limitará el financiamiento de entidades privadas y se podrán poner sanciones administrativas, civiles y penales. ¿Qué quiere decir esto? Que, a diferencia de la ley actual, con este cambio la infracción se convierte en delito y habría cárcel para quien la incumpla. El rechazo de algunos a esta modificación es porque el estado pasaría a financiar las pautas de los partidos en radio y televisión. “Saldría de mi bolsillo”, dicen varios. Sin embargo, esto permitiría que todos estén en igualdad de condiciones en lugar de que partidos pequeños compitan con campañas millonarias y gane el que tiene más y no quien propone lo mejor. Efectivamente, ese dinero saldría de nuestros bolsillos, pero cuando una constructora como Odebrecht roba en las obras que hace para darle a los candidatos de su elección, ese dinero también sale de nuestro bolsillo y de manera ilegal y no regulada.

 

3. ¿Aprueba la reforma constitucional que prohíbe la reelección inmediata de parlamentarios de la República?

Aquí no hay nada que explicar, pero si hay un debate intenso en redes sobre lo que se debería marcar. Por un lado, el porcentaje de congresistas que suelen reelegirse son pocos, por lo que un impedimento no transformará drásticamente el congreso. Tenemos un pequeño grupo que ya está enquistado en el poder hace muchísimos años (Luz Salgado desde 1992, por ejemplo) y otros que son nuevos y que esperemos no vuelvan a salir elegidos. Votando “sí” podríamos sacarlos, pero con ello limitamos el regreso también a congresistas como, por ejemplo, Alberto de Belaunde o Indira Huilca que han venido trabajando constantemente por los intereses de la población. Otro argumento para marcar “no” es que la curva de aprendizaje restaría tiempo al trabajo efectivo de los congresistas, con lo cual tendríamos un congreso menos eficiente (¿menos que este? ¿en serio?). Entiendo ambas posiciones: en un mundo ideal, las personas honestas y capaces deberían tener facilidades para hacer una carrera política. De hecho, yo estoy a favor de la reelección, pero marcaré “sí” a la no reelección porque creo que es necesaria una limpieza de lo que nosotros mismos (¡¿qué nos pasó?!) elegimos en 2016.

 

4. ¿Aprueba la reforma constitucional que establece la bicameralidad en el Congreso de la República?

Esta es la propuesta de mayor controversia, principalmente porque el presidente Vizcarra la presentó al Congreso y luego de que este la modificara, pidió votar por el “no” en el referéndum. ¿Por qué? Porque la idea era mantener el número de representantes, pero la propuesta fue modificada para aumentarlos, retiraron el tema de paridad de género e incluyeron eliminar la cuestión de confianza en algunas circunstancias (lo cual le resta poder al presidente y genera un peligroso desequilibrio). El sistema bicameral no es malo en sí. De hecho, 8 de nuestras 12 constituciones lo han tenido y tuvimos diputados y senadores hasta el autogolpe de Fujimori en 1992. Sin embargo, de la manera en que ha sido planteado por este congreso no serviría de mucho.

Voten como voten, háganlo informados y pensando en lo que será mejor para el país. Cambiar una constitución no es imposible, pero tampoco es fácil, por lo que un referéndum debe ser tomado con mucha responsabilidad. ¡Nos vemos el domingo en las urnas!

One Response
  1. Buenas noches, sé que ya pasaron las votaciones pero quería preguntarles sobre este post. No crees que al decir en cada uno de las preguntas – “el votar por el si/no” – estarían condicionando o de alguna u otra manera restandole libertad a la gente de poder elegir su voto? Creo que quizá lo ideal sería que informen y cuestiouno, y al final que cada uno forme sus propias ideas y tome decisiones?

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