El amor en tiempos de piernas peludas

El amor en tiempos de piernas peludas

 

La depilación es un tema… Toma tiempo, duele, cuesta y en ciertos casos es incómodo. Nadie quiere pasar por eso, pero la realidad es que muchas mujeres lo hacen desde los 14 o antes y no dejan de hacerlo hasta los 50 o más, y aún así es un tema que limita con lo tabú. Nadie quiere hablar de pelos en las piernas, en las axilas, en el bozo ni en el monte de Venus –A.K.A. vajayjay/cuca/cuki/pussy/cuchi/chori/cucha o como lo llames– y nadie quiere admitir que los tiene, pero la realidad es que pasa y casi nadie se libra.

Métodos hay miles, los más conocidos y utilizados son la cera, las máquinas de afeitar, las cremas depilatorias y el láser que se puso de moda hace pocos años. Aunque las mujeres han probado la mayoría de estas técnicas en su búsqueda de la perfección, pocas han logrado encontrar una que sea cómoda, permanente, indolora y placentera. Y sigue siendo, a pesar de los años que tiene este tema en la vida de las personas, un “mal necesario”.

Cuando hace unos años se popularizó entre las mujeres, principalmente de Estados Unidos y Europa, dejar de depilarse las axilas, muchos, tanto hombres como mujeres, criticaron esta tendencia -lo mismo pasó cuando se puso de moda, después de varias décadas, ‘the bush’. Las razones que se daban para explicar este movimiento eran por un lado ideologías feministas y por otro el simple hecho de aceptar lo que la naturaleza provee. Pero, ¿por qué causó tal revuelo un tema como este? Porque, a pesar de haber sido tendencia en los 70’s, iba en contra de los estándares estéticos impuestos por la sociedad actual, estándares que en la mayoría de casos están destinados a las mujeres: cuánto debes pesar, cómo te debes ver, cuánto te debes maquillar, cómo te debes peinar, cómo te debes vestir, y –literalmente- hasta qué te tienes que depilar.

Este tema social hace que nos preguntemos si realmente lo hacemos porque nos gusta y nos sentimos guapas, o porque nos hemos acostumbrado –por generaciones y generaciones– a hacerlo porque “es lo que se tiene que hacer”.

Lo conversé con distintos grupos de mujeres hace varias semanas, casi 15 chicas en total (lo cual comparado con el mundo no es mucho, pero nos puede dar una idea), y por un tema estético todas eran pro-depilación. Todas pensaban igual: es cómodo ir a la playa y estar bien depilada, es cómodo tener relaciones y estar bien depilada, es cómodo ponerte un short, una falda o un vestido y estar bien depilada. Sí, es cómodo, pero ni una dijo “me encanta”, o “lo disfruto”, o “quiero hacer esto por el resto de mi vida”. Por el contrario todas las respuestas en ese aspecto fueron negativas…, principalmente por el tiempo que toma y el dolor o molestias que causa.

Ahora, algo que específicamente saltó en las conversaciones fue la depilación cuando estás en una relación. ¿Por qué? Porque a veces durante los primeros meses –y hasta años– se siente como una obligación, al punto en el que la zona y la cantidad que te depilas también importa. Probablemente es un tema de conversación que tuviste con tu amiga íntima o con la más experimentada: ¿cuánto me tengo que depilar y qué le va a gustar más a mi pareja? Lo cual resulta en mujeres que básicamente pasan por una ducha de cera antes de tener relaciones.

La realidad –y en esto coincidían la gran mayoría– es que después de cierto tiempo las ganas de pasar por una depilación al milímetro y el tiempo se acaban. Ya no es un tema estresante, agobiante, vergonzoso, ni una obligación y mucho menos una excusa para no tener relaciones. ¿Si tu novio te ve con pelos en las piernas? Ya no es tan grave. ¿Si decidiste dejar la brasilera por el dolor infernal que te causaba? No hay problema. ¿Si cambiaste la cera por una afeitadora? No big deal. (Estamos convencidas que los hombres con hermanas cercanas lo entienden mejor, porque han visto a su hermana con pelos en la pierna más veces de las que quisieran).

Pero a pesar de todo esto, sigue siendo algo de lo que no se habla mucho, que incluso da un poco de vergüenza… Hay que admitir que hay tratamientos y máquinas que han facilitado el proceso, ¿pero llegará el día en el que sea easy-breezy?¿Llegará un momento en el que sea normal que una mujer tengas piernas sin depilar de 15 días, 20 días, un mes, o una vida? Probablemente no y tal vez el vello corporal siempre va a ser un tema, desde el de la ceja hasta el de la punta de los pies.

¿Cual es tu historia con la depilación?

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