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Cómo mantener la calma

Cómo mantener la calma

 

©Camille Defago

A menudo nos encontramos en momentos donde nos sentimos balanceadas, estables y tranquilas. Pero también vivimos experiencias de vida personales o profesionales que nos sacuden, y sentimos que perdemos el piso. Estos altos y bajos en la vida son normales, pero es importante cultivar recursos que nos ayuden a sobrepasar estos retos.

Los momentos delicados suelen venir acompañados de altos niveles de ansiedad. En la actualidad, la ansiedad, un estado emocional que muchas personas padecen, está caracterizada por una preocupación constante acerca del futuro y sucesos amenazantes o angustiantes que, creemos, pueden pasar. Como hemos hablado en artículos anteriores, la práctica de yoga y meditación te ayudan a vivir más presente; la utilidad de estas prácticas está en que, sabiendo que la ansiedad se enfoca en el futuro, estas logran enraizarte al presente.

Cuando algún hecho difícil sucede, es importante identificar las posibles consecuencias por las que te preocupas, ¡que no necesariamente son reales o decisivas! Cuando logras identificar esto, cultiva la habilidad de observar esos pensamientos sin enredarte en ellos. La práctica del mindfulness te ayuda a crear distancia emocional de pensamientos angustiosos.

 

Cuando uno logra observarse desde afuera logra cambiar su punto de vista antes de que sigan incrementándose y alimentándose las inseguridades.

 

Prestar atención a tu respiración, a un mantra o a una postura específica, ayuda a anclar tu mente al momento presente. Esta conciencia que se genera al practicar alguna de estas disciplinas se va a ir manifestando en otras esferas de tu vida poco a poco; al volverte más consciente de cómo te sientes en todo momento vas a lograr detectar los instantes en los que la ansiedad aumenta, y podrás recurrir a herramientas como, por ejemplo, la respiración profunda, que genera una sensación de seguridad y calma.

Creando el hábito de observarte, analizas porqué sientes ansiedad, y conscientemente tienes la elección de generar una creencia distinta en ese momento. Cuando uno logra observarse desde afuera logra cambiar su punto de vista antes de que sigan incrementándose y alimentándose las inseguridades.

Cuando te tomas el tiempo de calmarte y respirar, encuentras más claridad mental, lo que facilita que puedas derivar tu atención a otras cosas y/o tomar mejores decisiones. Cabe recalcar que un buen apoyo siempre va ser útil…, por ejemplo, la familia y amistades, pero el trabajo principal nace de uno mismo, ¡ni el mejor sostén familiar puede sacarte de un lugar del cuál tú no quieres salir!

Si tienes interés en aprender sobre estas herramientas busca a un profesor de yoga o meditación para que te enseñe y puedas aprender la técnica que mejor funcione para ti. Lee artículos y libros sobre el tema, y aliméntate de estas herramientas tan valiosas y cercanas. También es fundamental recibir ayuda terapéutica si tus niveles de ansiedad son muy altos y frecuentes, porque a veces puede ser parte de un tema inconsciente que se tiene que traer a la luz para sanar.

 

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