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Cinco libros feministas para empezar el 2018

Cinco libros feministas para empezar el 2018

 

Queremos que este sea un espacio de opinión y discusión. Por eso, cada cierto tiempo les hablaremos sobre libros escritos por mujeres. Nuestra primera lista son cinco escritoras que nos dan a conocer teorías sobre el género, sus inquietudes y sus experiencias personales.

 

 

Simone de Beauvoir, El segundo sexo.

“No nacemos mujeres, nos hacemos mujeres.”

Este es decididamente un must. El segundo sexo es un ensayo existencialista escrito por Simone de Beauvoir, escritora, profesora y filósofa francesa. Es una de las obras feministas más importantes del siglo XX y la base de muchos otros planteamientos similares; en esta habla de la igualdad de género –un término que venimos escuchando cada día más en países de América Latina.

Simone de Beauvoir analiza, en dos tomos, la situación de la mujer en diferentes aspectos: biológico, psicoanalítico, histórico… Y aunque fue escrito hace casi 70 años, muchas de sus opiniones y ejemplos siguen vigentes.

 

 

 

 

 

 

 

Chimamanda Ngozi Adichie, Todos deberíamos ser feministas y Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo.

“Tercera sugerencia: Enséñale a tu hija que los «roles de género» son una solemne tontería. No le digas nunca que debe hacer algo o dejar de hacerlo «porque es una niña». – Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo

Todos deberíamos ser feministas es un ensayo adaptado del TED talk y escrito por Ngozi Adichie, en donde se habla sobre la necesidad de ser tolerantes y libres de prejuicios. Ella aspira a crear un mundo más justo, en donde hombres y mujeres vivan en armonía, y considera que para esto es necesario concientizar y cambiar la forma de criar a nuestros hijos para crezcan con valores que promueven la igualdad.

Esta autora también escribió Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo. A modo de carta dirigida a una joven madre la escritora sugiere quince consejos sobre cómo debe educar a su hija. Entre estos hay uno en el que le pide enseñarle a ser una persona plena y no un superwoman, porque estas no existen. Entre muchas cosas se mencionan los estándares sociales que debería cumplir una mujer: la idea del matrimonio, la imposición de siempre gustarle a los demás, y demás… Son dos pequeños libros, claros, concretos y se pueden leer en unas horas.

 

 

 

Roxane Gay, Mala Feminista.

“Acepto abiertamente la etiqueta de mala feminista. Y lo hago porque no soy perfecta, soy humana. No soy muy versada en su historia. No conozco textos clave del feminismo tan bien como quisiera. Tengo algunos…intereses, rasgos de personalidad y opiniones que puede no se alineen con el feminismo dominante, pero soy feminista.”

En este libro, Roxane Gay se autodenomina “Mala Feminista”, refiriéndose a su incapacidad de cumplir con todos los supuestos requerimientos para ser una “verdadera” feminista. En tono humorístico habla de diferentes temas analizando el entorno social en el que nos desenvolvemos las mujeres, discute sobre el género en relación a la sexualidad, la política, la raza, y hasta el espectáculo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Rebecca Solnit, Los hombres me explican cosas.

“Los hombres aún me explican cosas. Y ningún hombre jamás me ha pedido disculpas por explicarme, erradamente, cosas que yo sé y ellos no.”

Rebecca Solnit es escritora, historiadora, y activista. En su libro Los hombres me explican cosas (Men Explain Things to Me), nos presenta ensayos sobre anécdotas que ejemplifican lo que es el mansplaining[1]. Es un libro directo, ocurrente y agudo, que comienza con la anécdota de una cena en la cual Solnit tiene una conversación con “Señor Importante” (como ella lo llama). Él la interrumpe mientras habla, para recomendarle un libro que había salido ese año y –después del cuarto intento de una de las invitadas de explicarle a “Señor Importante” la situación- él descubre que dicho libro había sido escrito irónicamente por la mismísima Solnit.

Las primeras páginas de Los hombres me explican cosas pueden resultar divertidas, sin embargo, Solnit nos demuestra poco a poco que silenciar a una mujer no es un tema gracioso ni mucho menos, y que puede incluso llevarla hasta la muerte.

 

 

 


[1] Según el diccionario Merriam-Webster: “Es lo que ocurre cuando un hombre habla condescendientemente a alguien (en particular a una mujer) sobre algún tema del cual no tiene completo conocimiento, con la errada suposición de que conoce más sobre el tema que la persona a la cual se dirige”

 

Fuentes:

Todos deberíamos ser feministas TED talk: http://bit.ly/2zIcAcU

 

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