Carolina Díaz: "Ser bipolar no es cambiar de opinión a cada rato"

Carolina Díaz: "Ser bipolar no es cambiar de opinión a cada rato"

Conversamos con la periodista Carolina Díaz Pimentel, fundadora de @masquebipolar, una comunidad en Instagram en la que comparte sus experiencias viviendo con trastorno bipolar. ¿Qué es lo que deberíamos aprender de su diagnóstico y de batallar con una enfermedad de salud mental?*

Conozco a Carolina desde hace casi diez años. De hecho: nos hicimos amigas en la universidad, cuando aún no teníamos muy claro qué queríamos hacer con nuestras vidas y llorábamos con canciones de Carla Morrison.

Lamentablemente, quisiera decir que solo nos ha unido el periodismo y la cerveza artesanal, pero a lo largo de nuestra amistad también hemos sido partícipes de los momentos oscuros en la vida de la otra. Las dos tenemos tendencia a la ansiedad y la depresión, por lo que hemos podido aconsejarnos en momentos críticos y difíciles.

Para este especial de Vitamina M enfocado en la salud mental, me era imposible no contactarla. Esta vez no quería acercarme a ella como a una amiga, sino como una persona interesada en conocer más sobre su diagnóstico, el trastorno bipolar. En los últimos años, ella no solo ha encarado con valentía su enfermedad, sino también ha forjado @masquebipolar, una comunidad en Instagram en la que habla sin tapujos sobre la bipolaridad.

¿Cuándo descubriste que tenías trastorno bipolar?

Cuando estaba en el colegio me sentía deprimida, pero pensaba que era algo pasajero. En ese momento, todo el mundo se sentía “emo” o incomprendido. Creía que era algo normal, pero conforme pasó el tiempo esa sensación jamás se fue. Llegó un punto en el que no podía ser una persona funcional y me di cuenta que eso ya no era normal.

Hace un par de años, perdí mi trabajo, dejé a mi novio de la nada y comencé a actuar de una forma muy extraña. Casi todos mis conocidos se asustaron, incluso mucha gente se alejó de mí. Cuando caí después de estar arriba, dije: tengo que hacer algo. Esto no está bien.

Instagram: @masquebipolar

¿Qué es el trastorno bipolar? Hoy se utiliza bastante esa palabra…

Si bien el internet es una gran plataforma para emitir opiniones, también ha desvirtuado el concepto. Ser bipolar no es cambiar de opinión a cada rato, eso es ser indeciso o ser inmaduro emocionalmente. El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave, que afecta a más mujeres que hombres, y que muchísima gente en el mundo padece.

Se caracteriza por tener dos polaridades: la depresión y la manía. Dependiendo del tipo que tengas, tienes depresión o manía en diferentes escalas (si es 2, como la que yo tengo, la manía es más leve). Eso me hace más funcional, aunque también podría descarrilarme.

Sé que no tiene cura, ¿qué es lo que te mantiene a flote?

Algo muy valioso que me enseñaron en terapia: aceptar las cosas como vienen. Ya acepté que tengo un trastorno que no tiene cura. Pero eso no me hace una víctima: me empodera para buscar nuevas soluciones y métodos para salir adelante. Trato de tener una vida estable. No puedo hablar mucho, comer mucho, tomar mucho o dormir mucho. No puedo irme a los extremos y debo ser muy disciplinada con eso. Puedo hacer las cosas en su justa medida.

En relación a los tratamientos, ¿cuáles son los que más te han ayudado?

Hay dos tratamientos para la bipolaridad en la corriente psicológica: la terapia cognitivo conductual y la terapia dialéctica conductual, que es la que estoy llevando ahora. Justamente, esa terapia busca un equilibrio y me está ayudando muchísimo. Llevo terapia individual y grupal. Me centra un montón y me brinda herramientas para regular mis emociones.

He visto en tus redes sociales que estás vendiendo polos con frases que hablan sobre la salud mental para pagar tus terapias. ¿Qué tan difícil es costear tu tratamiento?

La realidad de la salud mental es terrible en el Perú. De hecho: son más las personas que no tienen idea de que tienen una enfermedad mental y piensan que la vida es así. Felizmente, aparte de llevar mi terapia psicológica en Miraflores, voy a un hospital del Estado (Hermilio Valdizan) para llevar mi terapia psiquiátrica. Allí pude ser testigo de lo terrible y difícil que es encarar un problema de salud mental para las personas que no tienen recursos.

En el Valdizan tienes que madrugar o ir a las 5 de la mañana para obtener un cupo y poder llevar un tratamiento psiquiátrico. Además, las medicinas psiquiátricas son carísimas y, si bien hay productos genéricos, algunas farmacias niegan esas opciones. A mí particularmente me cuesta un sueldo mínimo el pagar mi terapia y mis medicinas.

En su comunidad en Instagram, Carolina comparte frases para desmitificar los tabúes en torno a la salud mental.

¿Has tenido que sacrificar varias cosas?

Sí, yo tenía un plan de vida: terminar la universidad, titularme, hacer una maestría, casarme, etc. Esto me agarró en frío. Pero ahora soy consciente de que debo reestructurar mi plan de vida. Quizás no puedo titularme o hacer mi maestría, pero si no invierto en mi salud mental, nada de eso va importar. Es lo que toca.

En relación a tu faceta como activista en redes sociales, ¿sientes que te ayuda escribir lo que te pasa?

Para mí ha sido como “salir del clóset”, porque hay demasiado estigmas entorno a la salud mental. Se cree que estamos locos, que no debemos ser tomados en serio o que no podemos tener una vida saludable. Saber que hay un grupo de soporte y que yo también puedo ser un soporte para más personas a pesar de mis limitaciones, es muy valioso para mí.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro? ¿Qué te gustaría lograr con @masquebipolar?

Con la marca que ha salido a partir del blog, mi meta a largo plazo es que gran parte del monto de las ventas se destine a apoyar organizaciones de salud mental para personas de bajos recursos. También me gustaría diversificar y hacer detalles simples para recordarles a las personas que pueden salir adelante. En algún momento, me gustaría escribir un libro. Siento que el blog a veces me queda corto.

A largo plazo, me gustaría hacer conversatorios para poder compartir mi historia con otras mujeres y ser una speaker de salud mental. Suena loco, pero las mujeres suelen ser las que más se preocupan por la salud mental. Para los hombres aún es un tabú. Le tengo bastante feeling a las mujeres, porque gran mayoría de las personas que me siguen son mujeres.

*Esta entrevista forma parte de “Visibilidad”, un proyecto que busca sacar a la luz testimonios de mujeres que vienen o han batallado con enfermedades de salud mental.

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