"Amiga, date cuenta": una entrevista con Plaqueta y Andonella

"Amiga, date cuenta": una entrevista con Plaqueta y Andonella

La periodista Tamara De Anda (Plaqueta) y la ilustradora Andrea Arsuaga (Andonella) llegaron a Lima desde México para presentar “Amiga, date cuenta” (Planeta, 2018). Con un café de por medio, conversamos sobre feminismo, placer femenino y lo que aún no se está enseñando en las escuelas.

Plaqueta y Andonella descubrieron cómo venían los bebés al mundo de la misma forma: durante una visita escolar a Universum, el Museo de las Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ni en sus clases ni en sus hogares les hablaron de los temas que ellas abordan en “Amiga, date cuenta”, un libro con el que buscan acercarse a mujeres de todas las edades para hablar sobre temas tabúes como el placer femenino, los cánones de belleza, la menstruación, la pornografía, las relaciones LGBTI+ y más materias que, definitivamente, se deberían enseñar en las escuelas.

¿Qué tanto se hablaba de sexualidad y género en el colegio al que asistieron?

Andonella: ¡Nada!

Plaqueta: ¡Ni en mi casa! A pesar de que mi mamá es una persona abierta. Recuerdo que me enteré cómo se hacían los bebés cuando fui a Universum.

A: ¡Yo también aprendí ahí!

P: Creo que la maestra estaba como “por favor, no vean eso”.

¿Qué se debería enseñar en el colegio?

P: ¡Placer femenino! Cuando te hablan en secundaria solo dicen: “ustedes niñas van a menstruar y tienen que cuidarse”. Por otro lado, a los niños solo se les dice “van a masturbarse, tener erecciones nocturnas y todo muy bien”. El placer femenino pasa a segundo plano. Para los demás, tu cuerpo es solo una máquina reproductiva. A los niños se les da licencia para hablar de placer y de para qué sirve su pito.

A: A las niñas no se les habla del clítoris, aunque es el único órgano que da placer. Cuantas chavitas terminan embarazada y ni siquiera han tenido un orgasmo en sus vidas. Además, ¡el clítoris ni siquiera está representado en los libros de educación sexual!

¿A qué público se dirigieron al momento de escribir este libro?

A: Oficialmente de 12 años en adelante. Pero no creemos que hay un tema en el libro que se le deba ocultar a alguien. Muchísimas chavas de nuestra edad, incluso más grandes, lo han leído y dicen: ¿por qué no tuve este libro antes?

P: Claro, nos dirigimos a niñas y adolescentes porque son a quienes más se les ha negado información. Nosotras escribimos “Amiga, date cuenta” con el mismo tono con el que le hablaríamos a una amiga.

A: Justamente eso es lo que nos enojaba cuando éramos más pequeñas: que los adultos nos hablaran como si no entendiéramos las cosas.

¿Saben si existen libros parecidos?

P: En Latinoamérica no hay nada. Solo encontramos libros en inglés.

A: En México hay uno que me regalaron a los 15 años… Es una porquería porque toca diversos temas desde el prejuicio y lo peor es que sigue vigente. Es un libro clasista y racista, pero ha vendido millones de ejemplares.

P: El aborto es legal en México desde el 2017 y el libro, en vez de decir cómo se puede abortar, dice: “desgraciadamente ya es legal y se están matando mujeres en la ciudad de México”.

A: ¡Aparte ha sido escrito por unos señores.

¿Cuáles fueron los libros que más les sirvieron como apoyo?

P: Nos sirvió mucho uno de Scientific American que habla sobre las reacciones químicas del cerebro ante el amor. Lo vimos y fue como “oh, ¿por qué no nos enseñaron esto en la prepa?”. También están los estudios de Elizabeth Lloyd sobre el orgasmo femenino.

A: Además, para muchos de los temas recibimos el apoyo de diversos especialistas.

¿Hay temas que dejaron afuera?

A: Sí, pero estamos muy contentas con todo lo que quedó adentro. ¡Y podemos hacer más libros para profundizar!

P: Me hubiera encantado hablar sobre olor corporal, así como profundizar en la menstruación y otros temas. Esto me lo dijo una persona binaria: los hombres trans son un público olvidado en el libro. Pero si el libro se reedita, definitivamente cambiaremos algunos detalles.

Universo femenino

Al conversar en persona con Plaqueta y Andonella, me sorprendió escucharlas hablar tal y como se expresan en el libro. Y es que si hay algo que ambas han querido dejar en claro es que no pretenden ser una enciclopedia rígida sobre el universo femenino, sino una guía que busca acompañar a las mujeres en su crecimiento y autodescubrimiento.

Como bien lo dice la escritora colombiana Amalia Andrade en el prólogo: este libro es tan genial y tan necesario, que dan ganas de viajar al pasado para regalárselo a tu yo adolescente.

¿Cómo se conocieron? 

A: Plaqueta me había entrevistado y cuando nos conocimos sentimos una conexión inmediata. Tenemos varias cosas en común: una colección de muñecos horribles, nos gusta la cultura pop y pensamos de forma similar. Siempre pensé: necesitamos trabajar juntas en algún momento.

Siempre quise hablar de feminismo y de otros temas importantes a través de la ilustración. Inicialmente pensamos en hacer un web cómic sobre el acoso, un tema que a las dos nos interesaba mucho, pero después nos dimos cuenta que habían más temas que debíamos tocar y dijimos: tenemos que hacer un libro.

¿Cuánto tiempo les tomó escribir este libro?

A: Al inicio nos abrumamos bastante. Pensamos: ¿quiénes somos nosotras para hablar de esto? Pero luego dijimos: sino lo hacemos nosotras seguro lo hará otra persona. Los primeros meses fueron muy difíciles, pero una vez vimos las primeras páginas hechas todo fluyó más fácil. En general, diría que entre 6 a 7 meses.

P: Como persona profundamente indisciplinada, lo más difícil fue tener un índice bien pulido. También tenía la presión de que, si yo no mandaba los textos, Andonella no iba a poder ilustrar las páginas.

¿Cómo les ha ido en cuánto a ventas?

A: En México el tiraje fue más grande que en el Perú y nos ha ido muy bien. No se vende porque es el libro de Plaqueta y Andonella, sino por los temas que aborda. ¡Tampoco somos Yuya!

P: Podemos ir en pijama al supermercado y nadie nos reconoce (ríe).

Para Plaqueta: he leído que te redescubriste feminista a una edad tardía. ¿Cómo es eso?

P: Tengo 36 años y, mientras estudiaba en los 90 y 2000, se creía que la tercera ola del feminismo había bajado y todos los derechos estaban ganados. Si un güey violaba a alguien, nadie decía nada.

A: Hace diez años no se hablaba de eso. Las redes sociales han logrado que los abusos se visibilicen.

P: Exacto… Antes no se hablaba de eso y no estaba en el aire. Recién en la universidad, me tomé la molesta de googlear qué es el feminismo (algo que muy fácil que todos deberían hacer).

¿Cómo ha cambiado su forma de ver el mundo desde que son feministas?

A: En lo personal, me ayudó a entender el mundo. Una vez que el feminismo entró a mi vida, fue como quitarme una venda de los ojos. No es algo que solamente te corresponde a ti. Es algo colectivo. No tenemos que ser amigas, pero al final estamos pasando por lo mismo.

P: Esto no es un antes y un después absoluto. Es un proceso. Nunca acabas de aprender. Una idea te lleva a otra.

¿Planean lanzar una segunda edición?

P: Sí, creemos que, desgraciadamente, el libro será vigente por mucho tiempo (ríe). La verdad es que nos encantaría que llegue a más lugares y actualizándose. Lo haremos.

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