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Alergias alimentarias y síndrome del intestino permeable

Alergias alimentarias y síndrome del intestino permeable

 

Una alergia alimentaria es una respuesta inmunitaria exagerada, desencadenada por el consumo de algún alimento específico. Esta alergia se mide a través de la Inmunoglobulina E (IgE), un tipo de anticuerpo (proteína) que el cuerpo produce ante un estímulo alergénico.

Algunos de los síntomas de una alergia alimentaria son: náuseas, vómitos y diarrea posterior a ingerir el alimento, así como también malestar general, dolor de cabeza, picazón, enrojecimiento de la piel, dolor y malestar abdominal. Estos síntomas, y su intensidad, varían de acuerdo a la alergia de la persona.

Para diagnosticar una alergia alimentaria es necesario realizar una prueba alérgica; como por ejemplo la medición de la IgE -específica en sangre.

Las alergias a alimentos más comunes son al huevo, a pescados y mariscos, a la proteína de la leche de vaca, al maní, a la soya y al gluten.

 

¿Es necesario hacer una prueba de alergias para alimentarse de una manera “más personalizada”?

No, en mi opinión uno debe realizar estas pruebas solo si siente malestares o tiene síntomas específicos. Si te sientes bien y tienes una vida bastante balanceada en la cual prácticas hábitos saludables y te alimentas de forma adecuada, no necesitas hacerte este tipo de pruebas por que probablemente no tengas ninguna alergia.

 

¿Si me hago la prueba por curiosidad, y en los resultados figura una alergia media, por ejemplo,  al brócoli, debo eliminarlo de mi dieta de por vida?

Estas pruebas se hacen con concentraciones elevadas de cada alimento y/o componente, por lo tanto si tu comes brócoli aprox. 3 veces a la semana y nunca has presentado ningún malestar, no tienes por que eliminarlo al 100% de tu vida. Podrías ser más consciente y evitar comerlo en exceso, pero como es algo que ingieres de vez en cuando, no va a tener ningún impacto negativo sobre tu salud.

Muchas veces se toman este tipo de resultados muy al pie de la letra y se eliminan alimentos simples muy ricos en vitaminas y propiedades saludables solo por que un test lo indica; es muy importante saber leer e interpretar estos análisis para poder tomar las mejores decisiones y es importante siempre mostrarle los resultados a un nutricionista.

Solo debes eliminar por completo de tu dieta aquellos alimentos que figuren en el rango de alergia alta. Nunca recomiendo eliminarlos de por vida, siempre recomiendo empezar por un mes, y si los síntomas mejoran continuar hasta 6 meses o un año y luego volver a realizar la prueba…, hay alergias que son momentáneas.

 

¿Cuál es el síndrome del intestino permeable? 

Este es más conocido por su nombre en inglés Leaky Gut. ¿Una forma simple de entenderlo? Las paredes del intestino son como un colador muy finito que va dejando pasar los nutrientes a la sangre poco a poco. Cuando uno tiene episodios de estrés fuertes, ataques de pánico, angustias -o cualquier problema emocional- o no sigue un estilo de vida muy saludable, este colador puede distenderse haciendo sus huequitos más grandes, entorpeciendo su capacidad de filtrar. Como los huequitos son más grandes logran pasar nutrientes “menos digeridos”, entre ellos moléculas de proteína más grandes de lo usual. El cuerpo identifica estás moléculas grandes como cuerpos extraños y activa su sistema inmune para atacarlos, en este momento determina que se trata de una alergia y se disparan las IgE, manifestándose cualquiera de los síntomas que mencioné anteriormente. La próxima vez que consumas dicho alimento el cuerpo va a acordarse de la experiencia previa y automáticamente va a activar su sistema de ataque, manifestando una vez más la alergia.

En ocasiones aparecen alimentos que nos caen mal en la lista, pero puede ser que esta alergia no se desencadene por el alimento en sí, mas por los químicos que pueda tener, ya sea de su producción, industrialización o cosecha -como por ejemplo químicos pesticidas, fertilizantes o colorantes.

 

Esta fue mi experiencia personal, y la de una paciente, en casos de alergias transitorias…

En febrero del año pasado tuve una semana un poco más angustiada de lo usual que terminó en diarreas. No me alarmé porque no es raro que un problema emocional termine por afectar mi sistema digestivo…, yo siento con el estómago. Lo raro fue que la mala semana pasó, pero las diarreas no se iban y continuaron por uno y dos meses. Empecé a bajar de peso, me sentía mal constantemente y empecé a tener miedo de comer porque sentía que todo me caía mal. Fui a mi médico general a contarle lo que estaba pasando, haciendo hincapié en que no era mi intención bajar de peso, explicando que comía más de 5 veces al día, y que tomaba suplementos para evitar perder peso sin éxito. Me mandó a hacer una serie de análisis y pruebas y todo salió negativo… Él, acertadamente, me dijo que dejara de consumir lácteos por una semana, sinceramente pensé que no iba a ser significativo ya que los lácteos nunca me habían caído mal -y tampoco es que los consuma mucho- en mi casa no se cocina con crema de leche ni leche, y mi única fuente de lácteos eran quesos rara vez, helados muy de vez en cuando y yogurt casi todos los días. La semana que dejé los lácteos por completo me empecé a sentir mejor y la siguiente semana estaba perfecta. El doctor me recomendó Lacta-Aid cada vez que antes de ingerir lácteos y BINGO, pero yo no me quedé tranquila con tener que tomar una pastilla de por vida, así que empecé a investigar sobre el tema por mi cuenta. En un libro que me compré sobre problemas intestinales y alergias alimenticias conocí el famoso “Leaky Gut”, y fui probando mi propio tratamiento. Dejé por completo los lácteos 6 meses y tomaba todos los días una cucharada de tocosh en la mañana con agua, y 1 pastilla de probióticos al día. A los 6 meses sintiéndome bien empecé a reincorporar los lácteos poco a poco y no me cayeron mal. Si abuso un día pueden aparecer síntomas y malestar, pero con los que consumo, que son yogurt y algunos quesos, me va bien.

El caso de mi paciente fue similar. Con ella trabajamos una dieta para subir de peso, en la cual tomaba suplemento proteico como post ejercicio y le iba muy bien. Después de 9 meses de estar comiendo bien empezó a tener dolores de barriga que con el tiempo se hicieron más fuertes. Le sugerí hacerse la prueba de alergias para descartar alguna alergia, y cuando le dieron los resultados me llamó a contarme que era alérgica a prácticamente todo. Le habían salido en rojo el huevo, los lácteos, el trigo, la avena, el gluten y la gliadina…, en ese momento le propuse un tratamiento para revertir dichas alergias. Tuve que convencerla de probar el tratamiento a base de tocosh, probióticos y la eliminación por 4 meses de todos los alimentos a los cuales les tenía alergia alta. Pasados esos 4 meses empezó a incorporar poco a poco todo lo que habíamos eliminado, y hoy come todos esos alimentos sin ningún malestar.

Probablemente si se hiciera la prueba nuevamente los resultados serían diferentes a los de hace un año…

Con esto no quiero decir que ignoren sus alergias alimentarias, pero sí que no tomen al pie de la letra estos análisis por que muchas veces pueden revertirse: no son de por vida y tienen mucho que ver con nuestro estado emocional.

 

 

 

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