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6 consejos para empezar a ahorrar en la universidad

6 consejos para empezar a ahorrar en la universidad

Arantxa Layseca
ahorrar en la universidad

Me gradué en 2015, pero recuerdo como si fuera ayer cómo hacía para que la propina, algunas ganancias de mi pequeño negocio y mis primeros sueldos de practicante, alcancen para absolutamente todos mis gastos en la universidad.

Durante mi época universitaria no ahorré nada de plata y, honestamente, me hubiera encantado empezar a ahorrar desde ese entonces. Recuerda que, así sean S/ 5, los ahorros son una bola de nieve positiva que se acumula con el tiempo. ¡Cualquier oportunidad que veas de guardar dinero para invertirlo en el futuro será la mejor decisión que puedas tomar!

Aquí te explico mejor cómo disminuir algunos gastos de la universidad para empezar a ahorrar.

1. ¡Recicla tus útiles!

La universidad no tiene lista de útiles, por lo que no necesitas comprarte todo nuevo cada ciclo. En lugar de hacer eso puedes seguir usando los útiles que ya tienes. Además, si utilizas los recursos eficientemente y los cuidas bien, te pueden duran muchísimo.

“También puedes reutilizar tus folders o files, vaciando o reciclando las hojas cada vez que acabes un ciclo”.

Por ejemplo, no botes un cuaderno si aún quedan páginas en blanco: puedes dividirlo por cursos utilizando papelitos de colores. También puedes reutilizar tus folders o files, vaciando o reciclando las hojas cada vez que acabes un ciclo.

2. Busca una tablet:

Una herramienta digital te ayudará a no gastar en útiles, impresiones, desperdiciar papel, etc. Una opción que a mí me funcionó muchísimo fue mi Yoga Tablet con teclado. Si bien en mi época no iba a clases con laptop, sí necesitaba una para estudiar luego de la universidad.

Fotografía: Unsplash.

Cuando busqué opciones, encontré precios bastante elevados y así descubrí mi maravilosa tablet. Cuesta la cuarta parte que una laptop y cumple las mismas funciones. No puedes usar una memoria USB, pero puedes enviar cualquier archivo de manera digital sin problemas. Y las tablets tienen almacenamiento flexible, el cual puedes adquirir según tus necesidades.

3. No imprimas a último minuto:

No has vivido un trabajo grupal de verdad si es que no has terminado una entrega minutos antes de que empiece la clase. Sí, se vive la adrenalina, pero no es recomendable para tu billetera.

“Si terminas el trabajo con tiempo, podrás buscar una librería con un buen precio o imprimir en casa si tienes impresora”.

Las librerías afuera de las universidades tienden a tener precios más altos según el distrito de la universidad. Así que si terminas el trabajo con tiempo, podrás buscar una librería con un buen precio o imprimir en casa si tienes impresora (lo cual a largo plazo sale mucho más a cuenta).

4. No sucumbas a tus antojos:

Si hay una emoción que recuerdo de la universidad, es que siempre moría de hambre entre clases. Lo que te recomiendo, para no desfalcarte en estas manifestaciones de hambre convertidas en antojos, es llevar siempre tu propia botella de agua y rellenarla en los bebederos.

Para no sucumbir a la tiendita de la universidad, también puedes alistar piqueos en casa y guardarlos dentro de tu mochila/cartera. Y, aún más importante, no dejes que te “fien”. Tener cuenta en el kiosko es un peligro: no sentirás el gasto y consumirás más de lo que probablemente tienes de liquidez (dinero en efectivo disponible).

5. ¡Busca promociones para almorzar!

Si te toca almorzar en la universidad, aprovecha las promociones/descuentos de los restaurantes ubicados cerca a instituciones educativas. También puedes aprovechar los descuentos de tus tarjetas, etc.

“La matemática que debes hacer es qué monto es mayor: transporte para movilizarte a casa o menú”.

Pero, si vives cerca de la universidad, definitivamente ir a tu casa a almorzar es la mejor opción. Creo que todo varía según el caso, pero la matemática que debes hacer es qué monto es mayor: transporte para movilizarte a casa o menú.

6. No gastes de más en transporte:

Por muchos años de universidad, me movilicé en micro. Valoro bastante esa época porque aprendí a moverme sola y a llegar a distintos lugares con S/ 1. Hoy en día existen otras opciones como el Tren Eléctrico, Metropolitano, alquiler de bicis y scooters. De todos modos recomiendo que vivas la experiencia de ir en transporte público, especialmente para entender la realidad de muchas personas.

Por otro lado, si tienes auto, lo mejor será organizar un carpool con amigos que vivan cerca de tu casa. Además, utiliza tus huecos entre clases para adelantar trabajos o estudiar en la biblioteca de la universidad, así no tienes que volver a gastar en transporte yendo y viniendo de casa.

Todos estos consejos pueden variar muchísimo, ya que todos vivimos distintas realidades. Sin embargo, espero que puedas aplicar estos tips para ahorrar según tus objetivos. ¡o pude haber ahorrado muchísimo si hubiese tenido el hábito en esa época de mi vida. Por eso ahora espero inspirarte para que tú empieces a hacerlo.

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