Adiós tabúes: 5 cosas que deberías saber sobre la copa menstrual

Adiós tabúes: 5 cosas que deberías saber sobre la copa menstrual

Ya sea porque la usas, porque has visto un anuncio publicitario o porque tienes a una amiga que no para de taladrarte la cabeza con sus beneficios (por cierto, quiero pedirle disculpas a todas mis amigas por la tortura), la copa menstrual ha llegado para ser tu aliada en la ‘monstruación’. Aquí te explico por qué deberías tenerla en cuenta.

Texto: Isadora Lange* / Gráfica principal: Daniela Resoagli

Antes de autoproclamarme una experta copamenstrualista (sí, me acabo de inventar esa palabra), debes saber que yo también tuve una primera vez. Allá por el 2017, compré mi primera copa menstrual y tuve cientos de dudas. Y no, las primeras veces no fueron tan fáciles, pero tampoco fueron trágicas.

¿Me manché? Sí, algunas veces no me la puse bien o pasé demasiado tiempo sin vaciarla. ¿El mal olor? Con la copa te puedes olvidar de ese detalle. ¿Y si lo tuyo es una catarata menstrual? ¡Hay distintos tamaños para elegir! La copa puede contener el flujo hasta por doce horas sin la necesidad de vaciarla. Quizás estos cinco datos pueden ayudarte a entender que la regla y la copa menstrual no son tus enemigas.

1. Tu primera toalla higiénica está flotando en el mar

¿Sabías que una toalla higiénica o un tampón tardan como mínimo 500 años en descomponerse? Digamos que menstruas cinco días al mes. Es decir, sesenta días al año. Dado que probablemente tengas que convivir con las regla por unos cuarenta años, eso da un total aproximado de 13,000 productos de higiene menstrual a lo largo de tu vida. Y eso es solo por una de nosotras…

Una copa menstrual es reutilizable y dura alrededor de diez años. Además, producirla es menos contaminante que elaborar un tampón o una toallas higiénica, ya que se requieren menos químicos, materiales y procesos durante su fabricación. En resumen: es una solución ecológica y sostenible.

2. ¡Hola, regla! ¡Mucho gusto! 

¿Quién no le ha pasado un tampax sigilosamente a su amiga como si fuera una droga? Y es que la menstruación siempre ha sido un tema tabú y lleno de eufemismos: “estoy con Andrés”, “estoy con mis días”, “estoy indispuesta”… ¡Tener rechazo a nuestro propio cuerpo y la regla es antinatural!

Cuando empecé a utilizar la copa menstrual, realmente conocí mi menstruación; y debo decir que sangras menos de lo que una toalla te hace creer. La copa me permitió perderle el asco y la vergüenza a mi sangre, y verla como algo natural. Sí, es cierto que ver tu sangre cuando vacías la copa puede ser difícil, pero una se va acostumbrando. Poco a poco, se vuelve algo normal.

3. La práctica hace al maestro

¿Recuerdas la primera vez que utilizaste un tampón? Si lograste superar esa prueba, ponerte o quitarte una copa menstrual es todavía más sencillo. Es tan simple como leer un artículo o ver uno de los múltiples videos explicativos de YouTube. ¡Gracias Google por todo lo que nos das!

Una vez que superas el primer reto, te darás cuenta de la versatilidad que tiene la copa. No solo no la vas a sentir, sino que también puedes nadar, correr y dormir en múltiples posturas sin preocuparte por los derrames (su forma se adapta al interior de tu vagina y la mantiene puesta de forma hermética). Y no, no se va a perder adentro tuyo.

4. Tu salud es lo primero

¿Qué me estoy metiendo al cuerpo? Creo que esa es una de las preguntas más comunes alrededor de la copa menstrual. Debes saber que está elaborada con una material hipoalergénico que cuida el flujo natural de tu cuerpo. A diferencia de los químicos tóxicos añadidos a los productos de higiene menstrual tradicionales, la copa no altera el PH ni la flora vaginal.

Así que dile adiós a la sequedad vaginal, alergias, candidiasis y demás infecciones que puede ser ocasionadas por un producto tradicional. En la copa menstrual, la reproducción de bacterias en la superficie de silicona es inexistente. Y sí, es compatible con el anillo anticonceptivo y un DIU.

5. El ahorro es progreso 

¿Te has puesto a pensar cuánto gastas al mes en productos de higiene menstrual? En algunos países, el impuesto sobre las toallas y tampones puede llegar hasta el 21% del costo total.

Si bien el precio de la copa menstrual puede ser elevado en nuestra ciudad (cuesta entre 100 y 200 soles), lo cierto es que es una gran inversión económica si consideras que dura alrededor de diez años. Además, la inversión se refleja en unos meses y la puedes llevar contigo a donde quieras.

Sobre la autora:

*Adicta al postre después de cada comida y a los paseos de a pie sin rumbo. Isadora tiene un blog de empoderamiento femenino (@lamujeralborde) en donde predica el apoteósico poder de la autenticidad. 

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